Muere Sidney Poitier, el actor afroamericano que con su éxito rompió en Hollywood las barreras de la raza

G. N. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Poitier, a su llegada a la ceremonia de entrega de los Óscar en su edición 86.ª, el 2 de marzo del 2014.
Poitier, a su llegada a la ceremonia de entrega de los Óscar en su edición 86.ª, el 2 de marzo del 2014. Adrees Latif | Reuters

El artista estadounidense, que fue el primer intérprete negro en alzarse con un Óscar al mejor actor principal, gracias a su papel en «Los lirios del valle» (1963), era un referente de la igualdad de derechos

07 ene 2022 . Actualizado a las 20:15 h.

El pionero actor estadounidense afroamericano Sidney Poitier murió este viernes a los 94 años. Fue el primer artista negro en alzarse en 1964 con el Óscar al mejor intérprete principal por su papel en el filme de Ralph Nelson Los lirios del valle, y deja tras de sí más de medio centenar de películas. Su larga y exitosa carrera mereció en el 2002 otra estatuilla, la honorífica.

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Su eco no se apagó con el tiempo, y su labor y respetada posición política hicieron de él un referente en la lucha por la igualdad de derechos en su país, y también fuera de él. El 14 de febrero del 2016 recogió también el Bafta honorífico por su contribución a la industria cinematográfica en la 69.ª edición de los premios de la Academia Británica de Cine y Televisión.

Hijo de padres oriundos de Bahamas y dedicados al agricultura, Poitier nació casualmente en Miami en 1927, hecho que lo dotó de triple ciudadanía: americana y bahameña (y británica, ya que entonces las islas eran colonia inglesa). Tuvo una infancia y adolescencia dura para ganarse la vida, se empleó en oficios como el de peón o de friegaplatos. Falseó su edad e ingresó en el cuerpo médico del Ejército en 1943, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. Cuando volvió a los EE.UU. se inició en el mundo de la interpretación en Broadway. El gran director Joseph L. Mankiewicz lo hizo debutar en el cine en No Way Out (1950). Su solvencia fue enseguida valorada en Hollywood y los reconocimientos le llegaron pronto: con Fugitivos (1958) recibió la primera nominación al Óscar de un actor afroamericanoal papel principal y apenas cinco años después con Los lirios del valle (1963) se hizo con él.