Una fantástica selección de las cartas escritas por el compositor estadounidense entre los años 1930 y 1992 ofrece rastros autobiográficos y un mapa de obras musicales que confecciona su atención y su estudio
24 feb 2022 . Actualizado a las 08:56 h.El sello argentino Caja Negra ha reunido en el volumen Escribir en el agua una fantástica selección de las cartas escritas por John Cage (Los Ángeles, 1912-New York City, 1992) entre los años 1930 y 1992, un instrumento que acerca como pocos al lector la figura y la persona de un autor que cambió —revolucionó— la forma de crear e incluso de escuchar música (también la danza moderna, de la mano del coreógrafo Merce Cunningham, su pareja sentimental desde los años 40 hasta su fallecimiento). El libro contribuye a profundizar en la aventura vital de este compositor, teórico y pensador estadounidense siempre atento en su investigación de lo experimentable, siempre observando desde la perplejidad y el asombro: el ruido, el cuerpo, el espacio, el movimiento, el más allá de la sintaxis, la negación del ego, la hibridación de los lenguajes, el no-saber y —quizás, sobre todo— el silencio. Su sabiduría alcanza el cénit en el despojamiento absoluto, en un camino que se inició en las penalidades económicas —no podía acceder a un piano, pero él ansiaba estudiar con Arnold Schoenberg— y que derivó en el artista total, poeta, escritor, docente, cineasta, performer, artista visual y artista ambiental, hasta encarnar la idea del arte como generosa inmersión en la multiplicidad de la existencia, como anota Gerardo Jorge, responsable de la selección de correspondencia, la traducción y el prólogo. Aunque no todas alcanzan la misma profundidad —es obvio—, en este ramillete de cartas remitidas a Pierre Boulez, Luigi Nono, Josef Albers, Merce Cunningham, Morton Feldman, David Tudor, Marshall McLuhan, Octavio Paz, sus padres John y Lucretia, Edgard Varèse, Willem de Kooning, Cy Twombly... afloran los grandes dilemas y debates de la cultura del siglo XX, pero quizá lo más sustancioso esté en el conocimiento del hombre tras el mito John Cage y, claro, del mapa de obras musicales que confecciona su atención y su estudio.