Tom López, el fotógrafo asturcubano de los ojos cerrados

Ana Mengotti

CULTURA

El fotógrafo asturcubano Tom López
El fotógrafo asturcubano Tom López Álbum J Tomás López

Tom López, con raíces asturianas, que llegó a EEUU en 1955 desde Cuba junto a su madre, ejerce como profesor de Historia de la Fotografía en la Universidad de Miami

01 mar 2022 . Actualizado a las 17:27 h.

En lugar del clásico «Mire a la cámara, por favor», el fotógrafo de Miami Tom López, de raíces asturianas, pidió a un grupo de artistas a los que retrató que tuvieran los ojos bien cerrados para mostrar que el proceso creativo es algo «interno». Ahora presenta el resultado en el festival PhotoAlicante.

«Puede estar inspirado por el mundo, pero la poesía, el encontrar la metáfora que traduzca e interprete ese mundo exterior, es algo interno. Es un proceso místico, espiritual y no tengo ni idea de dónde proviene. Por eso lo hago», dice en una entrevista con Efe. Gigantografías de artistas, escritores, poetas y músicos retratados por López con los ojos cerrados se adueñarán de varios espacios públicos de la ciudad te durante el festival que se iniciará este 3 de marzo.

Además, Tom López, con raíces asturianas que llegó a EE.UU. en 1955 desde Cuba junto a su madre y su hermano y ejerce como profesor de Historia de la Fotografía en la Universidad de Miami (UM), pronunciará en Alicante una conferencia sobre el retrato en el siglo XIX. El retrato ocupa precisamente un «lugar importante» en el trabajo de López, lo que él atribuye a que de niño debió separarse de mucha gente a la que amaba. El haberse ido de Cuba para vivir en EE.UU. le dejó «vacíos» que desde entonces ha tratado de llenar, dice.

Una fotografía de Tom Lopez
Una fotografía de Tom Lopez Álbum J Tomás López

«Empecé a tomar fotos a los 12 años -hoy tiene 72-. Mis comienzos fueron con retratos de mi familia», dice López, quien rememora que en el álbum familiar había imágenes de su abuelo, llegado desde España para participar en la guerra de la Independencia de Cuba, vestido de uniforme, y otras de los López en bodas, cumpleaños y acontecimientos de todo tipo. Incluso él mismo fue fotografiado para la posteridad por un fotógrafo contratado por su padre cuando se despidió de amigos, profesores y familiares en Cuba, antes de viajar a EE.UU.

Fotos para llenar vacíos

Cuando cumplió 60 años, los padres de Tom López le confiaron el álbum para que se mantuviera a salvo la historia familiar en imágenes. López cita a la escritora estadounidense Susan Sontag para explicar su pasión por la fotografía: «la gente separada de su patria es la que más fotografías toma».

Antes de iniciar la serie de retratos de personas con los ojos cerrados, este fotógrafo con raíces en Asturias pedía siempre a sus retratados que miraran directo a la cámara. «Quería ver la luz detrás de los ojos, la inteligencia o la falta de ella en la persona», asevera. En el caso de los fotografiados con los ojos cerrados se ve «el alma, el corazón», asegura.

En este punto, subraya que la aparición de la fotografía, una manera nueva de captar imágenes de personas y del mundo, fue una de las causas de que muchos pintores derivaran hacia la abstracción. Cuando se le pregunta su opinión por el hecho de que en el mundo de hoy cualquiera con un teléfono inteligente en la mano puede hacer fotografías, López dice que ese «constante bombardeo de imágenes, algunas buenas y otras no tanto» no ha hecho más que hacer más valioso el trabajo de los «fotógrafos con proyectos serios, bien investigados y cuidadosamente estudiados».

Una fotografía de Tom López
Una fotografía de Tom López Álbum J Tomás López

Uno de sus proyectos recientes tuvo que ver con las protestas por causas de derechos humanos y otras. La última fotografía que tomó para esta serie fue en Madrid en marzo de 2020 durante una marcha por el Día Internacional de la Mujer, porque tuvo que regresar a EE.UU. apresuradamente porque España estaba cerrando sus fronteras por la covid-19.

El fotógrafo asturamericano afirma tener muchos proyectos en cartera porque en unos meses va a tener más tiempo que nunca. «Me voy a jubilar como profesor a fines de este año. Solo tengo 72 años y estoy empezando a ser un artista», señala. López, que estudió Psicología y Filosofía además de Bellas Artes, cuenta con premios y becas nacionales e internacionales, y es conocido por sus impresiones digitales a gran escala, que van desde fotografías submarinas de la figura desnuda hasta banderas icónicas y cargadas de contenido político, además de una serie dedicada a pasajeros en el sistema de metro en seis ciudades de todo el mundo.

Su obra se ha presentado en unas 400 exposiciones colectivas e individuales y forma parte de colecciones permanentes como The Library of Congress, The Smithsonian Institution, National Gallery of American Art, La Biblioteque Nationale de France (Paris), The International Museum of Photography, the Museum of Modern Art (NY) y otras, además de colecciones privadas.