«Gagarin»: grato cine de refresco

miguel anxo ferández

CULTURA

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Cuántas veces demandamos de la pantalla que nos revuelquen las neuronas, que nos despeguen de la butaca, que nos sorprendan… La ópera prima Gagarine, se ajusta a eso y de propina confirma que, a veces, el cine sigue vivo pese a los pesimistas. La trama tiene como marco el espacio real de la que fue Cité Gagarine, en el suburbio de Ivry-Sur-Seyne, a pocos kilómetros de París. Los bloques de viviendas se inauguraron en 1963, promovidos por el Partido Comunista —eran el «cinturón rojo»—, y asistió el propio cosmonauta soviético Yuri Gagarin, el primer humano en el espacio. Con serios problemas estructurales, finalmente fueron demolidos en 2019, y fue ahí cuando se desarrolló parte del rodaje, aspecto que introduce en el filme agradecidos subtextos documentales no exentos de denuncia social.

La RAE define el sustantivo fábula como «breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención didáctica o crítica frecuentemente manifestada en una moraleja final, y en el que pueden intervenir personas, animales y otros seres animados o inanimados». De eso va la peripecia de este otro Yuri, que a sus 16 años se resiste al derribo de las torres y vive obsesionado con la gesta de su homónimo, aquel abril de 1961. Tanto que sueña con irse al espacio e incluso construye un imaginario remedo de nave espacial. Sus directores y coguionistas, enjugan las carencias presupuestarias y las dudas de primerizos, dotando a sus imágenes de un encanto especial que además de sus trazos de denuncia -hubo resistencia al desalojo con sospechas de especulación inmobiliaria-, no descarta un cierto tono de divertimento juvenil y brochazos de cine social muy del gusto francés con su componente multirracial. Se aleja del tono glamuroso del ambiente parisino para mostrarnos un cacho de la otra Francia urbana, ese mundo marginal que sobrevive malamente a escasos kilómetros de la Tour Eiffel… Finalmente, la oscilación entre el drama y la comedia, con un toque fantástico resuelto como en clave de cine amateur, en esa secuencia de cierre que, a modo de moraleja, te devuelve la esperanza entre tanto desespero.

GAGARINE

Francia, 2020

Directores: Fanny Liatard, Jérémy Trouilh. Intérpretes: Alseni Bathily, Lyna Khoudri,

95 min.