«Minions: El origen del gru»: otro desparrame amarillo

CULTURA

16 jul 2022 . Actualizado a las 09:20 h.

El origen fue Gru, mi villano favorito (2010), y aquellas pequeñas criaturas amarillas —de un ojo o dos— resultaron tan atractivas que, cinco años después, tuvieron su primer protagonismo en solitario, Los minions, y ahora aparecen por quinta vez acompañando al todavía pequeño Gru en la que es secuela de aquella. Producto de la factoría Illumination, asociada a Universal, ya son sus personajes más reconocibles, con un humor funcional y algo travieso, aunque sin pasarse la línea roja del mal gusto o lo políticamente incorrecto, tendencia cada vez más evidente en la animación de Hollywood para garantizarse la taquilla.

Si el tándem Pixar-Disney optó en la reciente Lightyear por una escena lésbica inocua cual pellizquito de monja, y con ello se ganó el veto al filme en varios países —con la merma correspondiente en taquilla—, el valor de ese gesto puede que anuncie el principio de algo más importante: quizá haya llegado el momento de aparcar los prejuicios idiotas en las de dibus y reflejar el mundo como lo que es: plural y diverso.

En fin, que todo caerá por su peso, aunque no sea ahora el caso de Minions: el origen de Gru, que ni decepciona a fans —entre los que me incluyo— ni al target familiar, niños y adultos incluidos. Visto lo bien que marcha en salas —250 millones recaudados en dos semanas—, se confirma el pleno y que valió la pena la espera de dos años y medio transcurrida entre el primer tráiler y el estreno.

Como en el resto de la franquicia, unas piezas sobresalen más y unos personajes tienen mejor desarrollo que otros, pero eso no invalida el resultado. Estamos en los años 70 —del siglo XX— de los pantalones de campana y los cabellos cardados, con seis villanos, el pequeño Gru y tres minions descollando sobre el resto. Si en lo visual ya es recurrente hacer mención a su impecable acabado, hay que hablar también de su utilización del humor —con momentos hilarantes—, el ritmo galopante e incluso la forma en que camina por sendas nada predecibles. Se mantiene la transgresión de pulsión baja y en materia de acción, ofrece verdadera ejemplaridad. Anuncian que regresarán en el 2025 y serán muy bien venidos.