El pelotazo de Llanera en solo tres días

Juan M. Arribas

CULTURA

Festival Boombastic en Llanera
Festival Boombastic en Llanera

27 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Acabó el Boombastic Asturias con un pelotazo de público y de efectos colaterales en la economía de Llanera. Los datos de la organización del festival son elefantiásicos: más de 140.000 personas durante los tres días en el mayor festival de la historia celebrado en Asturias. Público de diversas comunidades (cántabros, gallegos, vascos y madrileños especialmente) que  disfrutaron del buen tiempo y de los grupos del momento: Bizarrap, Nathy Peluso, Nicki Nicole, C. Tangana, Hijos de la Ruina o Beret. Boombastic ya está preparada para repetir el año que viene y exhibe músculo: un impacto económico de más de 10 millones de euros en el concejo de Llanera en el comercio y la hostelería local. Y también beneficios en la hotelería del área central, con un 100% en ocupación. Aunque la cifra de 10 millones de euros esté más o menos inflada, es indudable que el flujo de visitantes ha sido monumental para un municipio de 13.000 habitantes.

Atrás queda un precedente para los jurásicos. Fue en el año 2000, en Llanera. En concreto en La Morgal. La moda de los grandes festivales empezaba a cuajar en España y Asturias no se quería quedar atrás. Doctor Music se instaló durante tres días en Asturias y se saldó con un sonoro fracaso. Nunca volvió. El cartel era memorable y un signo de aquellos tiempos. Lou Reed, Pet Shop Boys, Tindersticks, Paul Weller, Beck, Biohazard, Molotov, Muse, Leftfield, The Bluetones, Dover o Rollins Band, por poner unos nombres. Música de talla mundial. Doctor Music contó con ayuda pública y unos terrenos privilegiados pero no funcionó. Música demasiado elitista, entradas caras, sin espacio para acampada. Se objetaron muchos argumentos para justificar el fracaso y posiblemente fue una mezcla de todos ellos.

Boombastic ha dado la vuelta a la tortilla, como también hizo el Riverland en Arriondas. Son otros tiempos y un fenómeno cultural a tener en cuenta. Música pero también ingresos económicos. Veremos si la ecuación sigue funcionando o esta ebullición es pasajera.