Los estrenos de la semana: el terror de «La huérfana», intriga en «El acusado» y cine contemplativo en «Il buco»
CULTURA
La cartelera acoge los estrenos de tres películas para tipos muy diferentes de público
10 sep 2022 . Actualizado a las 09:08 h.«la huérfana, primer asesinato»
¿Quién no querría adoptarla?
«Nada es una sola cosa», escuchamos entre los diálogos de la segunda parte de La huérfana. Efectivamente, otra vez, el engaño es la base de las nuevas andanzas —en realidad, hablamos de una precuela— de esta adulta psicópata encerrada en cuerpo de niña.
La idea es aclararnos cómo la asesina en serie —que por un trastorno hormonal sufre un enanismo proporcionado— llegó desde Estonia hasta Estados Unidos bajo la apariencia de tierna huerfanita adoptable. Así que la cosa comienza un día nevado del 2007, en un establecimiento psiquiátrico del país báltico. Tras la oportuna ensalada sangrienta, de allí se fuga el angelito que, brujuleando en internet, decide ocupar la identidad de una niña americana desaparecida. El problema es que la malvada huérfana no imagina los aún más malvados secretos de la familia a la que pretende abducir. Lástima que en esta idea —la de la institución familiar como hidra de tres cabezas, intolerante con el diferente— no profundiza el director, William Brent Bell, experimentado en la ecuación niños, familia y terror con películas como La separación o The boy.
Como en la primera parte —dirigida por el español Jaume Collet-Serra—, hay aquí un antipático juego morboso —inocuo, en el fondo— explotando el lolitismo, la pedofilia y el incesto. También encontramos un subterráneo humor loco —en la tele, está Shirley Temple que busca un papá—, algo quizás involuntario pero que te lleva a la inevitable hilaridad.
En cuanto al asunto de la actriz, Isabelle Fuhrman, con veinte y muchos —en la primera entrega tenía 12 años y representaba a una niña de 9—, nos evoca el disparate aquel de la adolescente Sissy Spacek que con 25 primaveras tenía su primera regla en Carrie. Aquí, los efectos utilizados para dar el pego son realmente bizarros, una extraña combinación de dobles de cuerpo, plataformas evidentes y toscas reducciones digitales.
«ORPHAN, FIRST KILL»
Estados Unidos-Canadá, 2022.
Director: William Brent Bell.
Intérpretes: Isabelle Fuhrman, Julia Stiles, Rossif Sutherland, Mathew Finlan, Hiro Kanagawa, Samantha Walkers, Dave Brown, Lauren Cochrane.
Terror. 98 minutos.
«EL ACUSADO»
Aristas muy afiladas
Álex es un joven brillante y a punto de acabar su carrera en Estados Unidos, hijo de una pareja separada y de buena situación económica en París. Mila tiene 17 años y es hija del actual compañero de la madre. Les presentan, salen de fiesta y ella acaba denunciando su violación. El filme El acusado, con un guion sobre una novela de Karine Tuil y participado por el propio Attal —actor israelí, afincado en Francia—, y coprotagonizado por Charlotte Gainsbourg —su compañera, presente en sus siete largos—, remueve las muy afiladas aristas del caso. Él niega; ella afirma. Y dos años después llega el juicio —que se come casi un tercio del metraje—, en donde, en modo muestrario, asomarán las variables de un debate de permanente actualidad, una vez que se exponen a evaluación pública y someten a un descarnado tercer grado, acusado y acusadora. No quedará títere con cabeza, más allá de concluir si hubo o no esa violación, y será el espectador quien deba tomar partido, aunque la película ya lo haga.
Se trata de la difusa figura del consentimiento. ¿Lleva razón Álex cuando asegura que Mila asintió a su petición de sexo? ¿Es Mila la cándida y virgen que al principio asegura ser? Todo ello trufado de las consabidas estadísticas, abusos sexuales no denunciados, actitud entre dudosa de algunos policías, y el eterno recurso a la inmigración como parte del problema. El espectador sensibilizado pronto intuye que la escenificación del juicio viene a ser un compendio de razones, argumentos y motivos en torno al problema. Un problema que por desgracia sigue ahí, y puede que cunda el pesimismo. Habría que comenzar por la escuela y la familia. El protagonista es buen chico y nadie lo duda, pero en su interior quizá haya engendrado un monstruo. Ella, también es buena chica, aunque víctima de unos miedos que quizá la llevan a algún callejón sin salida mientras busca su libertad. Toca reflexionar.
«LES CHOSES HUMAINES»
Francia, 2021.
Director: Yvan Attal.
Intérpretes: Ben Attal, Suzanne Jouannet, Charlotte Gainsbourg, Pierre Arditi, Mathieu Kassovitz, Benjamin Lavernhe, Audrey Dana.
Drama. 138 minutos.
«IL BUCO»
Simplemente fascinante
Podría calificarse Il Buco de cine contemplativo. Como si la cámara se detuviera en consonancia con el tiempo, también apaciguado. Claro que el director milanés, de 53 años, con varios cortos y tres largos a sus espaldas, demuestra saber lo que se trae entre manos. Ni va de moderno más falso que una moneda de tres euros ni es un asador de manteca, que de eso vamos saturados en nombre de la transgresión formal y el zapateado narrativo —uno se muerde la lengua para no citar a unos cuantos nombres—, aspectos que Frammartino evita con una inteligente propuesta híbrida. Parte de un hecho de agosto de 1961, cuando un grupo de audaces espeleólogos viajan a la bucólica Calabria para explorar el abismo de Bifurto, una de las simas más profundas del mundo, con sus casi 700 metros. Esa sería la parte previsible, la de unos expedicionarios acampando al pie de Il Buco [el agujero] y a lo suyo, de un modo, además, que en ningún momento nos singulariza sus rostros.
El que sí vemos es el de un viejo pastor, que, desde un repecho, a la sombra de un árbol, ve pasar los días mientras observa su pequeño rebaño de animales, y utiliza un asno para llevarse leña a esa cabaña compartida, que, por la noche, en torno al fuego, se convierte en lugar de reunión para contar historias y bromear con los sonidos que les son familiares. Planos largos e inmóviles de una belleza conmovedora para acompañar la mirada de ese paisano que siente su paz alterada por aquellos extraños que a lo lejos hurgan en las entrañas de una tierra que seguramente fue su vida. La metáfora de una misión cumplida y quizá la otra, la de una vida que se apaga, dan a Il Buco una dimensión de cine grande, telúrico, que es también un homenaje al paisaje, a la Naturaleza virgen. La apuesta de Frammartino es arriesgada, pero al tiempo honesta, una cuasi reivindicación del cine puro, mientras nos evita el coñazo.
«IL BUCO»
Italia, Francia, Alemania, 2021.
Director: Michelangelo Frammartino.
Intérpretes: Leonardo Larocca, Claudia Candusso, Mila Costi, Carlos José Crespo, Antonio Lanza, Nicola Lanza.
Drama. 93 minutos.