«Living» adapta el largometraje clásico «Ikiru» de Akira Kurosawa y puede que sitúe a Bill Nighy con opciones a ganar un Óscar
07 ene 2023 . Actualizado a las 10:17 h.El actor británico Bill Nighy (Caterham, Surrey, Inglaterra, 1949) se apropia del personaje desde el primer fotograma del filme Living con el muy hábil recurso de preparar al espectador para su aparición. Estamos en el Londres de 1950, cuando la ciudad todavía sigue en reconstrucción después de acabada la Segunda Guerra Mundial, y, como todos los días laborables, una legión de funcionarios se desplaza en tren desde la periferia al centro. Un grupo de ellos aguardan por el señor Williams, del que previamente tres colegas informan sobre sus peculiaridades a un joven recién llegado al equipo, entre ellas la de que el hombre no comparte vagón con sus subordinados. Es entonces cuando surge Nighy en escena, con gesto adusto, vistiendo traje oscuro y tocado con bombín, además de lucir paraguas y cartera. Camina en silencio, y, en una curiosa ceremonia jerárquica, todos van detrás de él como parte de una máquina burocrática desesperante, que se refleja especialmente en tres señoras que llevan días, semanas, quizá meses, insistiendo en la necesidad de llevar adelante la construcción de un parque infantil.
La película adapta el largometraje clásico Ikiru [Vivir, 1952], obra del gran maestro Akira Kurosawa, y el encargado de reescribir el guion es el narrador británico de origen japonés pero que escribe en lengua inglesa Kazuo Ishiguro, que recibió el premio Nobel de Literatura en el 2017 y que cuenta con experiencia previa en el cine y la televisión. Con tan notables mimbres era poco menos que imposible que al realizador sudafricano Oliver Hermanus le saliera un bodrio integral.
Nighy da vida a un funcionario de toda la vida, viudo que convive con su hijo y con su nuera, y que no conoce otra existencia que la rutina diaria de una oficina. Cuando el médico le comunica un grave quebranto de salud, toma una decisión: dotar a sus días de un sentido del que hasta entonces carecía. El personaje se propone aprovechar a tope el tiempo que le queda en este planeta, y, entre otras cosas, se empeña en lograr que las señoras deseosas de que se instale un parque infantil en su barrio superen las kafkianas exigencias burocráticas. O incluso intentando conocer mejor a aquella joven empleada de su departamento, desenfadada y vital que le recuerda cada jornada lo que él nunca fue. O, por qué no, con un gesto final que impacte a todos.
Filme de factura impecable —en particular, la dirección de arte y la textura visual conseguida—, Living puede que represente la mayor altura dramática que ha alcanzado Nighy hasta la fecha. Y a saber si este trabajo colocará al actor inglés en la parrilla del Óscar.
«LIVING»
Gran Bretaña, Suecia, Japón, 2022.
Director: Oliver Hermanus.
Intérpretes: Bill Nighy, Aimee Lou Wood, Tom Burke, Alex Sharp, Adrian Rawlins, Hubert Burton, Oliver Chris, Michael Cochrane, Anant Varman, Zoe Boyle, Lia Williams, Jessica Flood, Jamie Wilkes.
Drama.
102 minutos.