El escritor Hanif Kureishi, tras desvanecerse en Roma: «No sé si podré volver a caminar o sostener más un bolígrafo»
CULTURA
El novelista y guionista británico-pakistaní, de 68 años, se encuentra ingresado desde el pasado 31 de diciembre
08 ene 2023 . Actualizado a las 17:24 h.No puede llevarse el tenedor a la boca, ni hacer una llamada telefónica ni rascarse siquiera la nariz. Y duda seriamente de que pueda volver a caminar y a escribir. No es capaz de sostener un bolígrafo y dice que no sabe si podrá volver a hacerlo algún día. El escritor (El buda de los suburbios, El regalo de Gabriel, La última palabra, Nada de nada) y guionista (Mi hermosa lavandería) británico-pakistaní Hanif Kureishi sufrió un desvanecimiento estas Navidades en Roma que le mantiene ingresado en el hospital, en terapia intensiva.
«El pasado Boxing Day [tradición navideña que se celebra en algunos países el 26 de diciembre], en Roma, tras un paseo por la Piazza del Popolo y la Villa Borghese, sufrí una caída», tuiteó el viernes el novelista. «Acababa de ver el gol de Mo Salah contra el Aston Villa y estaba tomando media cerveza cuando empecé a sentirme mareado. Me incliné hacia adelante y puse la cabeza entre las piernas; desperté unos minutos después en un charco de sangre, con el cuello grotescamente torcido y mi esposa, de rodillas, a mi lado».
Hanif Kureishi cuenta que perdió la capacidad de coordinar su cuerpo y su mente, que pensó que se estaba muriendo: «Creí que me quedaba tres respiraciones». Según su relato, su mujer escuchó sus gritos desde el apartamento: «Me salvó la vida y me mantuvo en calma. Durante días estuve profundamente traumatizado, alterado e irreconocible para mí mismo. No puedo mover los brazos ni las piernas (...) Es humillante, degradante y una carga para los demás».
El escritor, que ha sido sometido a una operación de columna, desconoce si podrá volver a caminar, pero no ha perdido del todo la movilidad. Explica que tiene sensibilidad y que puede mover un poco todas las extremidades, que pronto comenzará la rehabilitación. En sus mensajes se intuye, sin embargo, una seria preocupación por su futuro profesional: «Agradecería ayuda relacionada con asistentes de voz, programas o aparatos, que me permitiesen volver a escribir y trabajar de nuevo», suplicó en Twitter, agradeciendo cualquier aportación a sus seguidores, y el amor y el apoyo a sus lectores a lo largo de los años.