«Una vida de repuesto», el ensayo de Andrés Moret sobre Garci, premio Muñoz Suay 2022
CULTURA
El libro, editado por Hatari! Books, reconocido por la Academia de Cine por «su riguroso, exhaustivo y pertinente análisis» del director madrileño, tanto de su filmografía como de su dimensión personal
14 abr 2023 . Actualizado a las 08:23 h.La Academia de Cine otorgó al ensayo de Andrés Moret Urdampilleta (Bilbao, 1977) Una vida de repuesto: El cine de José Luis Garci (Editorial Hatari! Books) el premio Muñoz Suay 2022, según el acuerdo adoptado de forma unánime por la junta directiva de la institución. En su 19.ª edición, el galardón —creado en 1997 para reconocer los mejores trabajos de investigación histórica sobre el cine español— reconoce este texto por «su riguroso, exhaustivo y pertinente análisis de la figura de Garci, tanto de una filmografía que recorre cincuenta años de profesión como de una dimensión personal en la que tampoco está excluido el cine: como pasión, divulgación o, como apunta el título del libro, como vida de repuesto», arguye el jurado, compuesto por Fernando Méndez-Leite, Lola Salvador, Esteve Riambau y Luis Moser.
«Con el Muñoz Suay —celebra el autor—, la Academia está construyendo unos cimientos muy importantes para el mantenimiento de la memoria y la historia del cine español. Me hace especial ilusión que se premie este libro monográfico sobre Garci porque lo sitúa en la historia del Olimpo cinematográfico nacional junto a los libros premiados en años anteriores sobre Buñuel, Juan de Orduña, Almodóvar, Reyes Abades o Samuel Bronston», subraya.
El ensayo, además, tiene su conexión gallega, ya que la última parte del libro —la que aborda el último filme del realizador madrileño, El crack Cero (2019), precuela de El crack (1981)— la escribió Andrés Moret en plena pandemia en la casa que su padre tiene en Cabanas, «en la paz absoluta» del Eume. «Fue la mejor cosa que hicimos, porque operaron a mi padre del pulmón y al día siguiente lo mandaron a casa en Madrid, una vivienda pequeña. “Nos vamos a Galicia, le dije, porque allí estamos tú y yo solos, en el monte, donde no nos molesta nadie, y yo te hago las curas”. Y la verdad es que fue una gran decisión. Qué diferencia estar allí. Pasamos cuatro meses juntos los dos, mano a mano, y, la verdad, fue una maravilla. Y conseguí darle la puntilla a aquel libro de más de ochocientas páginas en el que había invertido de una u otra manera más de 15 años desde que me lo propuse y me metí en tan loco empeño».