Fue la canción del verano... de 1989: The Refrescos «Aquí no hay playa»

CULTURA

FERNANDO VILLAR | EFE

El grupo hizo el «antitema» denunciando la falta de mar en Madrid y arrasó

29 jul 2023 . Actualizado a las 14:00 h.

Bernardo Vázquez, cantante de The Refrescos, se encontraba a mediados de los ochenta agobiado y en su casa, soportando el durísimo verano en Madrid. Con el calor sofocante de la capital en agosto, empezó a pensar en lo bien que estaría dándose un baño en una playa. Ahí se le encendió la bombilla para componer el tema con el que su formación pasaría a la historia. Aquí no hay playa.

Incluida en el primer disco de estudio de la banda, The Refrescos (1989), Aquí no hay playa ya formaba parte de su repertorio desde 1986. Pero fue en el verano que cerraba la década cuando explotó como una suerte de anticanción estival que, al final, fue la que más sonó de todas en aquella estación. The Refrescos se dedicaron a restregar por la cara a los madrileños que podían tener de todo (Copa de Europa, Cibeles, Torrespaña...) menos lo imprescindible en verano: la playa.

Su frescura y calidad musical (realmente es un temazo que trasciende a la anécdota) hizo que Los Refrescos se convirtieran en uno de los grupos más famosos del pop español de la época. Pero, al mismo tiempo, eclipsó en gran medida su trayectoria quedándose para la mayoría en un one hit wonder (banda de un solo éxito). Todo pese a tener siete discos editados y mostrarse en los directos como una formación tremendamente divertida y contagiosa.

Más allá de ser la canción del verano, Aquí no hay playa forma parte del catálogo del pop-rock español de la posmovida. Como los hits de Duncan Dhu, Los Ronaldos u Hombres G suena y traslada inmediatamente a una época. Que no tiene porque ser veraniega, pero que perfectamente lo puede ser. 34 años después Madrid sigue sin playa y el tema está totalmente vigente.

Nada bueno trae que el teléfono móvil se caliente. La batería se resiente y se consume a mayor velocidad. Además, el litio hincha a altas temperaturas, reduciendo la vida útil de la pila, las piezas de plástico acaban deformándose, algunos componentes pueden llegar a moverse, el procesador baja su rendimiento y, al dilatarse, la pantalla corre el riesgo de separarse del panel táctil. Cuatro consejos para proteger el smartphone este verano:

Retirar la funda para cargarlo. Al contar con una capa extra, el calor se disipará de manera más lenta, lo que puede afectar a su funcionamiento y su rendimiento. En verano es recomendable usar fundas finas y, en la medida de lo posible, sin tapa, y quitarlas a la hora de enchufar.

Modo oscuro. Cuanto más se usa el móvil, más se sobrecalienta. Lo mejor es ponerlo en modo oscuro y ajustar el brillo. En caso de notarlo muy caliente, dejarlo un rato en modo avión.

Enchufarlo en un lugar fresco, sin luz solar. Mejor cargarlo además en un espacio bien ventilado. Y evitar la habitual práctica de dejarlo enchufado a la corriente debajo de la almohada.

Evitar cambios bruscos de temperatura. En los días de altas temperaturas, lo mejor es dejar apartado el dispositivo para que descanse y se atempere a su ritmo. Utilizar el frigorífico o congelador para acelerar el enfriamiento no es buena idea, ya que el contraste entre el calor y la temperatura de la nevera provocará una condensación interna en forma de agua que afectará a los componentes del terminal.