«Reina Roja», crímenes y acción en la mente más inteligente del planeta

b. pallas REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Hovik Keuchkerian y Vicky Luengo, en una escena de «Reina roja»
Hovik Keuchkerian y Vicky Luengo, en una escena de «Reina roja» Andre Paduano

Prime Video reconstruye visualmente la novela superventas de Gómez-Jurado y recrea los mecanismos abstractos de la psique de su protagonista

29 feb 2024 . Actualizado a las 09:08 h.

Hay crímenes ahí afuera que son difíciles de imaginar y, para combatirlos, hay que emplear armas al margen del sistema. Antonia Scott es una de esas armas. Más bien es el arma, el principal activo de un programa que selecciona a los mejores agentes de cada país para convertirlos en el primero entre sus iguales. Antonia, de intuición prodigiosa, es esa Reina roja que protagoniza los libros de la trilogía que firma Juan Gómez-Jurado y que desde hoy se convierte en un ser de carne y hueso encarnado por Vicky Luengo en la esperada serie que estrena Prime Video.

La expectación por la adaptación de estos superventas editoriales, respaldados por más de tres millones de lectores, ha permitido que la serie sea ya un éxito antes de su estreno y no es arriesgado esperar que siga siéndolo también después. Reina roja es un intenso thriller de acción que tiene ases guardados en la manga tanto para quienes han leído las novelas como para quienes solo conocen los libros por la cubierta.

Los primeros encontrarán, bajo la dirección de Koldo Serra, una vocación de fidelidad a la trama y a los personajes con guiños cómplices para los fans y también con algunas aportaciones que no esperan.

Quienes no conocen sus páginas tienen la oportunidad de disfrutar con una ficción que arranca con el objetivo de resolver un crimen violento, el del hijo de una poderosa magnate asesinado en su mansión, y que prosigue con el secuestro de la hija de un millonario empresario.

Pero la gran baza de la serie está en el personaje de su protagonista y en la relación que esta mantiene con quien ha sido nombrado su fiel escudero, Jon Gutiérrez, un policía vasco y temperamental que presume de ser «rarito» y está encarnado por Hovik Keuchkerian. Sus diálogos y sus escenas juntos aportan frescura y distensión a unas pesquisas en las que la cabeza de la protagonista va mil revoluciones por delante de las demás.

Muchas series se han esforzado por descifrar la mente del asesino. Reina roja se centra en desmontar la psique superdotada de Antonia, que es la persona más inteligente de todo el planeta, con un coeficiente intelectual desbordante y una enorme capacidad para absorber cualquier pequeño detalle que pueda ser clave en la investigación. Se beneficia, con su don, de que, al contrario que ella, la gente miente y tiene muy mala memoria. Por eso le resulta fácil desenmascararlos aunque nunca mire directamente a los ojos. El conocimiento, en su caso, es un don que también arrastra una contrapartida de sufrimiento y dolor.

La serie va más allá de la literatura en su esfuerzo estético por recrear los mecanismos de la compleja mente de su estrella y por pasar de lo abstracto a lo concreto. Para esto utiliza un despliegue de recursos visuales que se adentran en su universo particular y suman atractivo a la historia. Al reparto se suman actores como Andrea Trepat, Celia Freijeiro, Alex Brendemühl, Nacho Fresneda, Emma Suárez y Eduardo Noriega.

«La serie es mejor que la novela. Y la serie es algo que te apetece compartir incluso con aquellos que no han leído la novela», aseguró Gómez-Jurado en la presentación. Amaya Muruzábal, coguionista y showrunner de esta producción, aseguró que en todo el proceso Alfred Hitchcock ha sido el gran referente.