El músico madrileño pone el broche al Gijón Life con una vibrante y sentida actuación en el parque de los Hermanos Castro
27 jul 2025 . Actualizado a las 10:15 h.Gijón despidió anoche por todo lo alto una nueva edición del festival Gijón Life con un concierto que rozó la perfección. Leiva subió al escenario del parque de los Hermanos Castro a las 22:30 en punto tras el buen calentamiento que ofrecieron los malagueños Sarria como teloneros. Curtido en mil batallas, el músico madrileño levantó Gijón con la seguridad de quien sabe que tiene entre manos un repertorio sólido, una banda engrasada y un público entregado. Lo demostró desde el primer minuto de un concierto vibrante, emocionante y con un sonido impecable.
Durante casi dos horas, Leiva desplegó su arsenal sonoro ante un público entregado desde el primer acorde de Bajo presión, tema con el que arrancó su recital. El artista firmó una noche intensa, de guitarras afiladas, luces perfectamente sincronizadas y un repertorio que alternó la potencia del rock con momentos más íntimos, sin perder nunca la conexión con el público.
Sobre el escenario, Leiva se mostró enérgico, cercano y agradecido. Con su característica estética y su inconfundible voz, no tardó en meterse al público gijonés en el bolsillo. Uno de los momentos más especiales de la noche llegó cuando el artista dedicó unas emotivas palabras a Asturias, tierra a la que se siente profundamente vinculado tras veranear a desde los seis años junto a su hermano Juancho en un pequeño pueblo de Villanueva de Oscos llamado Bustapena. Además, el músico tuvo unas bonitas palabras al reconocer el gran esfuerzo económico que estaba haciendo cada una de las personas presentes para ver el espectáculo.
El repertorio no dejó fuera ninguno de sus grandes temas, combinando hits recientes con clásicos que marcaron una generación. La noche culminó por todo lo alto con Princesas, una despedida que desató la euforia del público y puso el punto final a un directo arrollador, lleno de matices y energía.