El Principado culmina la red de teatros Retea, una realidad para 2026

Yolanda Vázquez REDACCIÓN

CULTURA

Mercartes
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Antón García avanza y presenta en Mercartes las líneas principales de la Ley de Cultura del Principado, cuyo texto ultima el Ejecutivo, y habla de la escena asturiana como sector cultural estratégico

22 oct 2025 . Actualizado a las 21:10 h.

El director general de Cultura y Política Lingüística, Antón García, anunció en Mercartes, la feria de referencia para el Mercado de las Artes Escénicas en España y que se está celebrando en Valladolid del 21 al 23 de este mes, que el Principado contará definitivamente (por fin) con la entrada en funcionamiento de Retea para 2026, la Red profesional de Teatros y Auditorios del Principado de Asturias. Un ansiado proyecto que salda una gran deuda con el sector escénico asturiano, y que equipara al Principado con el resto de las comunidades autónomas, que como en el caso galleo o andaluz, por ejemplo, disponen de un soporte de estas características desde hace más de una década. Asturias era una de las pocas autonomías —actualmente existen doce— que carecía de un circuito profesional escénico, acorde a los tiempos y a las necesidades del sector, que fuera completamente profesional, con implementación de herramientas tecnológicas, y que contemplara los espacios susceptibles de estar en Retea.

Cierto es que el Principado ha aumentado el presupuesto para lo escénico desde 2019 en «un 1.100 por cien con respecto a inversiones anteriores a esa fecha» dijo García durante la presentación institucional en el stand del Principado en Mercartes. En 2025, Cultura ha destinado 1,4 millones de euros a las artes escénicas y se han programado más de 400 funciones. En este sentido, el director general también ha reconocido que «el sector escénico ya se ha alzado, por derecho propio, como un sector fundamental», camino de convertirse en punta de lanza y sector estratégico de la industria cultural asturiana, aunque hasta llegar al marco de «invertir dos 2,00 € por asturiano para las artes escénicas, todavía queda un trecho», señaló en el mismo acto y tras la presentación Luis Alija, presidente de Escena Asturias, profesional también presente en la gran cita vallisoletana, veterano activista de lo escénico asturiano y gran trabajador por la profesionalización global del sector.

En los últimos años, la escena asturiana no solo ha cambiado gracias al aumento de inversión y la progresiva y paulatina implantación del programa Cultura en Rede, sino que para según qué áreas y concejos se ha hecho (se sigue haciendo) una labor de pedagogía e idoneidad con el objetivo de favorecer un cambio de mentalidad a la hora de saber programar y porqué es necesario adaptar otros usos y maneras, que pasan necesariamente por el filtro de la tecnología. Y ahí el Principado debería apuntar maneras y seguir apostando por esos cambios en los métodos de trabajo, pues en menos de una década los técnicos de programación de los ayuntamientos asturianos, donde existe esa figura profesional, se jubilarán o bien, como en otros muchos municipios al no existir ese perfil, la gestión de ese trabajo puede quedar en tierra de nadie, o con el hecho de que la sustitución de esos profesionales se verá condicionada por perfiles no especializados que no necesariamente saben, quieren o entienden de lo que precisa una producción, modesta o no, para su exhibición en los espacios de la Red. Esta cuestión, al margen de que se dé en nuestro territorio, es algo que ya se ha experimentado en otras muchas comunidades autónomas con resultados nefastos. Una circunstancia que podría corregirse de antemano.

Ley de Cultura, una necesidad

A este respecto y coincidiendo con la celebración de Mercartes, el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha anunciado hoy en la Junta General que el Ejecutivo autonómico trabaja en la elaboración de una nueva Ley de Cultura, pionera a nivel nacional, que reconocerá por primera vez los derechos de la ciudadanía en este ámbito y establecerá mecanismos efectivos para garantizarlos, además de ayudar a modernizar el sistema público de cultura.

El Principado trabaja y ultima el texto normativo que era una necesidad tan importante como innovadora desde hace tiempo para un territorio como el nuestro. Con la norma, el Ejecutivo salda una deuda histórica con el sector cultural asturiano en su globalidad, un ámbito regido para algunos entornos y áreas por la endogamia, el monocultivo, la dispersión y la poca profesionalización. El ordenamiento del sector cultural asturiano ve luz verde para acabar por fin con un modus operandi obsoleto, viejuno y poco sostenible.

Entre las principales novedades que recogerá la ley figura la creación de dos nuevos organismos: la Agencia Asturiana de Industrial Culturales, la Axencia Asturiana d’Industries Culturales, que facilitará una gestión más ágil y eficaz de los recursos culturales, y la Filmoteca de Asturias-Filmoteca d’Asturies, que dará cobertura a la producción, investigación y conservación de materiales audiovisuales. En este sentido, se integrará en la norma el Sistema Bibliotecario, el Sistema Público de Museos y el Sistema de Archivos.

De la misma manera, se establecerán redes de colaboración con administraciones locales y entidades privadas: la Red de Teatros y Auditorios (Retea) la Rede d’Equipamientos d’Artes Visuales, la Rede de Museos Etnográficos, la Rede d’Escueles de Música y Cultura Tradicional y la red de equipamientos culturales municipales. Por último, la ley facilitará el mecenazgo y el patrocinio cultural, en sintonía con la próxima Ley de Mecenazgo que prepara el Principado, reforzando así el compromiso con la sostenibilidad y la participación social en la vida cultural asturiana.

Como adláteres, quedarían pendientes en esta reordenación la estrategia y dignificación de las instalaciones del Conservatorio Profesional de Música y Danza de Gijón, -que es de Asturias-, y que lleva con la ampliación, adecuación y remodelación de sus aulas pendiente desde 2013. Y del mismo modo, habría que repensar también el ordenamiento del Centro de Recursos Escénicos, que, siendo una herramienta útil, debería tener ahora ya un planteamiento más adecuado; que alcance, en todos los sentidos, más retos y otros programas de mejora, ensayo y perfeccionamiento; por ejemplo: divulgación especializada, materiales didácticos y puntos de enseñanza de alcance concreto.

Mercartes cierra este jueves sus puertas con unas cifras de vértigo: 1850 citas de negocio, y 1.400 inscritos, y el alquiler de más del 90 por cierto de la superficie dedicada a expositores.