Los cineastas Kremser y Peter compiten en Gijón con una historia de amor en Bielorrusia

La Voz GIJÓN

CULTURA

Los directores Levín Peter (i) y Elsa Kremser (d) durante la presentación de su película 'White Snail', que compite en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón
Los directores Levín Peter (i) y Elsa Kremser (d) durante la presentación de su película 'White Snail', que compite en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón Juan González | EFE

La película, rodada sin actores profesionales, compite en la Sección Oficial del 63º Festival Internacional de Cine de Gijón

17 nov 2025 . Actualizado a las 16:52 h.

Los directores Elsa Kremser y Levin Peter han presentado este lunes su película 'White Snail', una historia de amor real en el clima social y político de una Bielorrusia asfixiante, en el 63º Festival Internacional de Cine de Gijón, donde el largometraje compite en la Sección Oficial.

Kremser (Wolsberg, Austria, 1985) y Peter (Jena, Alemania, 1985) han rodado la película con los verdaderos protagonistas de esta historia, una aspirante a modelo que sueña con emigrar a China y un trabajador de una morgue obsesionado con la pintura.

Ganadora de los premios especial del jurado y mejor interpretación en Locarno para Marya Imbro (Masha) y Mikhail Senkov (Misha), la pareja protagonista, la película participa en competición en el apartado Retueyos, de la Sección Oficial del Festival de Gijón, dedicada a las “nuevas voces y talentos emergentes” de panorama cinematográfico actual.

En una rueda de prensa celebrada este lunes, los directores han explicado que no quisieron rodar la película con actores profesionales, porque consideraron “interesante” la reacción de la gente ante los hechos reales de la vida.

Los cineastas han reconocido que el paisaje social y político de la época en Bielorrusia puede interpretarse como un personaje más de la historia, en un momento en que la gran mayoría de los jóvenes intentaba emigrar.

La realidad del país que se muestra en la película intensifica la sensación de soledad y de aislamiento de los dos protagonistas, que forman parte de una generación que se podría definir como la del “gran éxodo juvenil”, ha afirmado Peter.

El rodaje fue realizado en su mayor parte en Bielorrusia, aunque las escenas que pudieran ser sensibles para las autoridades de ese país fueron filmadas en Letonia, han explicado.

La pareja de Masha y Misha es “inusual”, ella aspira a triunfar como modelo en China y él se dedica a pintar cuadros de manera obsesiva durante el día mientras por las noches trabaja como empleado en una morgue.

Las pinturas que se ven en la película han sido realizadas por el propio Mikhail Senkov, que tenía su casa llena de sus cuadros, han explicado los directores.l