Pedro Artola, de becario de Jacquemus y modelo de Palomo Spain a dirigir a Karol G: «Me enseñó a estar en lo más alto sin perder la humildad»

Amara Santos REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

<strong>El artista audiovisual Pedro Artola junto a la artista colombiana Karol G.</strong>
El artista audiovisual Pedro Artola junto a la artista colombiana Karol G.

El sueño del director audiovisual asturiano que también ha trabajado con Guitarricadelafuente o Sen Senra es crecer profesionalmente en Estados Unidos. Este año lanzará su primer cortometraje, rodado entre Galicia y Asturias

16 feb 2026 . Actualizado a las 08:52 h.

Su entorno le educó para tener una profesión «más segura» y con estabilidad, pero desde pequeño se recuerda encerrado en su habitación viendo películas, escuchando música o jugando con cámaras de fotos. Tan joven, se repetía a sí mismo que se negaría a trabajar en algo que no le apasionase y lo ha cumplido. Así es Pedro Artola, un director audiovisual asturiano a quien las piezas de su vida le encajaron a la perfección cuando se mudó a París y se rodeó de creatividad. Ahora, puede presumir de trabajar con grandes de la música como la estrella colombiana Karol G, además de otros grandes nombres nacionales como Guitarricadelafuente, Sen Senra, Jedet o la prometedora Gabriela Richardson. Para todos ellos ha construido sus particulares universos creativos, de los que se puede disfrutar en distintos videoclips. «Siempre tuve claro que quería vivir fuera de Asturias e incluso fuera de España. La moda llegó primero y en ese momento sentía que la industria musical era algo muy lejano, casi imposible, mientras que la moda parecía más alcanzable y realista», recuerda. Artola se convenció de que para él sería posible todo lo que se propusiera tras conocer en Francia a la fotógrafa y directora creativa Alva Galim, de quien asegurá que le enseñó mucho a nivel creativo y le inspiró profundamente y al poco tiempo se estrenó en la pasarela desfilando para Palomo Spain. Esta oportunidad le llegó sorpresivamente y sin experiencia previa como modelo, pero subraya que en aquel momento «usaba Instagram de una manera mucho más vanidosa, subiendo fotos mías y mostrando una versión más expuesta de mí mismo y de alguna forma eso también ayudó a que se diera la oportunidad».

Para el asturiano, Instagram fue durante mucho tiempo su «vía de escape y el lugar donde expresarse con más libertad que en otros espacios»: «gracias a esta plataforma, en gran parte, estoy donde estoy hoy». En sus inicios también fue becario de Jacquemus, la marca de moda francesa de lujo fundada por el diseñador que le da nombre y que es conocida por su estilo minimalista. «En esa etapa estaba bastante perdido y fue una manera preciosa de vivir ese momento de mi vida. Allí conocí a gente increíble que me ayudó muchísimo a formarme como creativo y sigo llevando mucho de esa experiencia a todo lo que hago», explica. Después de esta experiencia, llegó la oportunidad con otras grandes casas de moda como Carolina Herrera y Jean Paul Gaultier, que llegaron a la par que empezó a dirigir proyectos audiovisuales.

Artola junto a Karol G y su equipo en un evento.
Artola junto a Karol G y su equipo en un evento.

La primera vez que creo algo desde cero para un artista fue con Guitarricadelafuente, pero se empezó a mover entre los más grandes a nivel internacional gracias a trabajar con Karol G, tras proponer su nombre el director Stillz (13 videoclips de Bad Bunny llevan su firma). Su relación con la cantante empezó con el rodaje de su tema Provenza y reconoce que «nuestra relación hizo click» desde el primer rodaje. «Nos entendemos muy bien, confiamos mucho el uno en el otro y todo ha fluido de manera muy natural. Karol me ha enseñado muchísimo sobre cómo estar en lo más alto de la industria sin perder la humildad y el amor por lo que haces», cuenta.

A Provenza le siguieron otros videoclips de la artista dirigidos por Artola, como Papasito (con influencia del cine mexicano clásico), Latina Foreva (de temática invernal en California) e Ivonny Bonita, en el que contribuyó a ensalzar el sentimiento de empoderamiento de la cantante. A la hora de grabarlos y dirigirlos, expresa que se inspiró en la «cotidianidad, la vida sin adornos» y lo esencial para él en el audiovisual es que se note que todo lo que hace «está trabajado desde el corazón».

Ahora está inmerso en su primer cortometraje, que está grabando entre Galicia y Asturias, y se centra en la relación de la salud mental con la ansiedad. Reconoce que este proyecto le genera miedo, ya que es el más personal de este tipo al que se enfrenta, al margen de estar completamente autofinanciado. Estuvo a punto de dejarlo atrás en muchas ocasiones, pero ha preferido creer que eso forma parte de muchos procesos creativos que salen finalmente adelante.

El escenario de este trabajo es Viavélez, el pueblo asturiano donde ha pasado casi todos los veranos de mi vida, con algunas escenas en Galicia. Ha trabajado junto a muchos amigos y colaboradores habituales, entre ellos Sara Rentería (directora creativa que ha trabajado como realizadora de videoclips para Rosalía y Karol G) y el editor Askforcherrycola (con trabajos para Netflix o Karol G), lo que lo hace todavía más especial. Actualmente, está inmerso en la fase de postproducción y su deseo es estrenarlo este 2026.

Siente que lo que le diferencia de otros profesionales de su ámbito es que le gusta pensar que su trabajo «se siente genuino y hecho con mucho amor, buscando nuevas ideas y proponiendo enfoques distintos sin perder la sensibilidad». En lo profesional, declara que no es capaz de pensar en un techo, porque asegura que le quedan muchas cosas por hacer. «Me encantaría hacer películas, seguir creciendo como director de videoclips en Estados Unidos y poder evolucionar y expresarme en cualquier disciplina artística que me vaya llamando», desea.