El artista puertorriqueño hizo historia en su reivindicativa actuación en el medio tiempo de la final de la NFL con Lady Gaga y Ricky Martin como invitados de lujo
09 feb 2026 . Actualizado a las 14:12 h.Bad Bunny ha pasado a la historia de las actuaciones de medio tiempo de la Super Bowl esta madrugada, convirtiendo el californiano Levi's Stadium de Santa Clara en toda una fiesta puertorriqueña con Ricky Martin y Lady Gaga como invitados de lujo. El artista cuidó todos los detalles de su espectáculo para una audiencia potencial de 130 millones de personas de más de un centenar de países.Benito Antonio Martínez Ocasio (nombre real del cantante) en 13 minutos dejó sobre el terreno de juego grandes mensajes de unidad para América en uno de los momentos más tensos de la era Trump a causa de las deportaciones masivas llevadas a cabo por el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas), además de sentar precedente cantando un repertorio íntegramente en español y lucir un atuendo de una marca española tan icónica como Zara, la firma de moda gallega fundada por Amancio Ortega. En su intervención le acompañaron en la tradicional casita personalidades latinas que han triunfado en Estados Unidos como los actores Jessica Alba o Pedro Pascal y las cantantes Karol G y Becky G. El simbolismo fue la mejor arma de Bad Bunny en el medio tiempo, el mejor escaparate de los músicos para que sus temas tengan alcance mundial y que habitualmente utilizan para enviar importantes mensajes que quizás una gran mayoría de los espectadores haya pasado por alto.
Entre los detalles más destacados de la actuación destacan:
Homenaje a los inicios del reggaeton
Entre los temas más populares del último disco de Bad Bunny y que interpretó sobre el campo de juego de la Super Bowl, llamó la atención que sonaran clásicos del reggaeton de Puerto Rico como algunas estrofas de Tego Calderón, del tema Dale Don de Don Omar o La Gasolina de Daddy Yankee, el principal precursor de este estilo musical y que abrió camino en los 90 y 2000 a muchos que vinieron detrás, entre ellos Bad Bunny.
Mercado hispano de Nueva York
En uno de los stage de la actuación, el artista mostró La Marqueta, el mercado hispano de Nueva York, lo que demuestra la notable presencia latina en Estados Unidos. En el puesto estaban colocadas botellas de alcohol con diferentes banderas, entre ellas la de España. La Marqueta nació en los años 30 en Harlem y representa un punto de encuentro de latinoamericanos en Nueva York. En esta parte del espectáculo mostró negocios habituales del día a día de los latinos en América, como foodtrucks, una barbería o vendedores ambulantes mientras sonaba su ya icónica tema NUEVAYoL.
Además, estuvo presente Toñita, alguien muy conocido entre la comunidad latina por ser la dueña del Caribbean Social Club de Brooklyn, uno de los últimos clubes sociales puertorriqueños que quedan en Nueva York.
En español hasta el nombre de Super Bowl
Un detalle muy aplaudido en la retransmisión del artista puertorriqueño fue que durante la presentación y antes de empezar a cantar se mostraron en pantalla unas letras de inicio en las que incluso se tradujo la Super Bowl, pudiéndose leer en pantalla: «El espectáculo de medio tiempo del Súper Tazón». Esta nomenclatura, además de la de Super Bowl, son los nombres con los que se conoce a la final del campeonato de la National Football League (NFL) en el que se enfrentan los campeones de la Conferencia Nacional y de la Conferencia Americana.
Denuncia de los apagones de Puerto Rico
Bad Bunny subió por unas torres eléctricas mientras oportunamente sonaba su tema El Apagón, en el que denuncia los continuos cortes de luz que sufre Puerto Rico. Simuló cortocircuitos y bajadas de luz, haciendo sentir al público lo que sufren los puertorriqueños en su día a día en la isla y en sus propias casas.
El Grammy como mensaje de superación
Uno de los momentos más emotivos del espectáculo se vivió cuando el artista entregó su Grammy a un niño. Este premio fue recientemente ganado por el puertorriqueño con un disco en español en la categoría álbum del año, siendo el primer artista en la historia de los galardones en conseguir este hito. Hay voces que apuntaban a que el menor era Liam Conejo, el menor de cinco años que fue detenido por el ICE y recientemente puesto en libertad.
Pero lejos de esos rumores, lo cierto es que Bad Bunny quiso transmitir con ese niño que era él mismo cuando era pequeño en su casa de Puerto Rico, antes de convertirse en la estrella que es ahora, demostrando que a pesar de los orígenes humildes con trabajo y creyendo en uno mismo se puede llegar a lo más alto. «Nunca dejé de creer en mí mismo y debes creer en ti, vales más de lo que piensas», expresó el artista en directo sirviendo de inspiración para el público presente y los millones de espectadores.
La identidad del chico fue revelada tras la actuación y se trata de Lincoln Fox, un actor infantil cuyos padres han confirmado en redes sociales que encarnó a Benito Martínez (el nombre real de Bad Bunny) en su infancia: «Voy a recordar este día para siempre. Ha sido un honor», expresó emocionado.
Boda en la vida real
Uno de los detalles más impactantes es que en los minutos que duró la actuación de medio tiempo de la Super Bowl en las que Bad Bunny quiso transmitir la realidad de Puerto Rico, lo hizo tan al extremo que incluso una pareja se casó en directo en el estadio.
Lección de cultura puertorriqueña
En redes sociales, eran muchos los latinos que bromeaban tras la actuación del gran detalle que fue representar en el espectáculo la escena de un niño tumbado sobre unas sillas en el casamiento, algo que alegan que «es una de esas experiencias que solo conocemos los latinoamericanos». Además, mientras el artista cantaba fue pasando por diversos espacios se vio a una pareja de hombres boxeando, temática de telenovela o puestos de tacos. En los primeros minutos se vieron campos de caña de azúcar, donde también hubo acto de presencia refrescos típicos de Puerto Rico como la piragua, puestos de venta de cocos o de manicura y mayores jugando al dominó.
Asimismo, todo el set del espectáculo se convirtió en un auténtico barrio puertorriqueño recreando la animación de las calles con gente bailando, dejando entrever la cultura animada y colorida del país que Bad Bunny lleva siempre por bandera. A esto se unieron los humildes atuendos de las decenas de bailarines, siguiendo la línea de la estética de la clase trabajadora caribeña.
Flor y vestido de Puerto Rico y tema contra la gentrificación
La sorpresa fue mayúscula cuando los bailarines dejaron paso a una radiante Lady Gaga en un registro musical y vestimenta que distan mucho del estilo y las canciones que le han encumbrado a lo más alto de la industria en los últimos años. Su vestido azul es obra de un diseñador con nacionalidad americana y dominicana, LUAR, que publicó en su cuenta de Instagram diferentes partes del proceso de elaboración del vestido que se aderezó con una de las coloridas y típicas flores de Puerto Rico.
La artista le agradeció su creación con un comentario en la misma publicación: «Gracias por el honor de poder vestir tu hermoso diseño», escribió la cantante.
Por su parte, la intervención de Ricky Martin no fue casual, sobre todo porque representa a uno de los grandes de la música latina y es abiertamente homosexual. Algo especialmente clave ya que desde su llegada al poder en este segundo mandato en la Casa Blanca Trump consolidó su oposición al colectivo LGTBIQ+ firmando una orden ejecutiva que solo reconoce que existen los géneros masculino y femenino, ignorando a las personas trans. El tema que cantó fue Lo que le pasó a Hawai, en la que se denuncia el turismo masivo y la gentrificación de Puerto Rico.
Balón con mensaje y pantalla reivindicativa
Bad Bunny terminó su actuación en la Super Bowl mostrando un balón de fútbol con el mensaje:«Juntos, somos América», que impactó finalmente sobre el campo mientras se marchaba al ritmo de la pegadiza Debí tirar más fotos. Además, durante el espectáculo, mientras camina frente a la cámara rodeado de banderas de distintos lugares de América, es visible en la pantalla del estadio a su espalda en grandes letras: «The only thing more powerful than hate is love» («La única cosa más potente que el odio es el amor» en castellano).
«Dios bendiga a América, juntos somos América» dijo el cantante antes de citar uno por uno los países que confirman América, tanto el norte, como central y Sudamérica.
Vestimenda de Zara y zapatillas de Adidas de nueva colección
Zara fue el mejor aliado de Bad Bunny en una de las actuaciones más importantes de su carrera y la marca gallega fundada por Amancio Ortega le vistió con un conjunto en color crema consistente en un traje monocromático de pantalón, camisa, corbata y guantes, pero con el toque diferencial de lucir una camiseta por encima al estilo de jugador de fútbol americano con el dorsal 64 por delante y con «Ocasio» escrito detrás.
Esto es en referencia a su nombre completo: Benito Antonio Martínez Ocasio. El look lo completaban unas zapatillas Adidas, diseñadas para la ocasión, llamadas BadBo 1.0, que saldrán a la venta mañana martes. Sus accesorios fueron un lujoso reloj de la marca Royal Oak de Audemars Piguet, fabricado con una caja de oro amarillo de 18 quilates y una esfera de malaquita. A falta de las aclaraciones del cantante, lo que rodea a ese 64 es confuso.
Muchos fans especulan que podría tratarse del año de nacimiento de su madre, Lysaurie Ocasio. Otras teorías apuntan a que podría ser una referencia al difunto tío del cantante, que lo había llevado en su tiempo como jugador de fútbol americano. También hay otras especulaciones como que en el 2023, su álbum Un Verano Sin Ti se convirtió en el primer disco totalmente en español nominado a Álbum del Año en la 64ª. edición de los Grammy.
Cumbre de famosos
El partido definitivo en el que los Seattle Seahawks derrotaron a los New England Patriots tuvo gran expectación por el encuentro y las actuaciones musicales, lo que reunió a una auténtica cumbre de famosos en las gradas.
Desde el extenista Roger Federer a la actriz Sofía Vergara, el cantante Jon Bon Jovi, la pareja integrada por Hailey Bieber con el cantante Justin Bieber, Beyoncé y Jay Z junto a sus hijas Blue Ivy y Rumi, Chris Pratt, Oralndo Bloom, Zac Efron, la pareja sorpresa de Kim Kardashian y el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton o Adam Sandler entre muchos otros.