«Sirat» triunfa en los Premis Gaudí con ocho galardones

La Voz BARCELONA/ EUROPA PRESS

CULTURA

A conversa entre Oliver Laxe e José Luis Losa desenvolveuse nunha das salas do Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que, por certo, acolle estes días unha exposición inmersiva arredor o filme «Sirât».
A conversa entre Oliver Laxe e José Luis Losa desenvolveuse nunha das salas do Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que, por certo, acolle estes días unha exposición inmersiva arredor o filme «Sirât». VÍTOR MEJUTO

El largometraje del gallego Oliver Laxe se llevó el galardón a mejor película y arrasó en las categorías técnicas con los premios de mejor dirección de producción, dirección artística, música original, fotografía, sonido, efectos visuales y maquillaje y peluquería

09 feb 2026 . Actualizado a las 14:12 h.

Las películas Sirat, de Oliver Laxe, con ocho galardones incluido el de mejor película en habla no catalana, y Frontera, de Judith Colell, con cuatro incluido el de mejor película y actriz secundaria, han sido las grandes triunfadoras de los 18 Premis Gaudí, que se han entregado en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. En una edición muy repartida, tras estas dos películas, se sitúa Sorda, de Eva Libertad, con tres premios Gaudí; La furia, de Gemma Blasco, con dos; Tardes de soledad, con dos, Romería, de Carla Simón, con uno, y Molt lluny, de Gerard Oms, con uno.La gala ha estado presentada por Nora Navas, María Molins, Laura Weissmahr, Carla Quílez y María Arnal en un viaje cromático que ha sido un homenaje a la diversidad de almas que conforman el cine. Sirat, con un Oliver Laxe que no ha podido acudir a la gala en plena promoción para los Oscar, se ha llevado los galardones a mejor película y ha arrasado en las categorías técnicas con las de mejor dirección de producción, dirección artística, música original, fotografía, sonido, efectos visuales y maquillaje y peluquería. El de mejor sonido ha sido para Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas, el equipo que está nominado a esta categoría en los Oscar.

Una de las curiosidades de la gala ha sido el premio para los hermanos Cervantes: Ángela Cervantes se ha llevado el Gaudí como mejor actriz protagonista por La furia, mientras que Álvaro Cervantes ha ganado el Gaudí a mejor secundario por Sorda. Este largometraje se ha llevado además del Gaudí de Cervantes el de mejor guión adaptado y de mejor directora para Eva Libertad, que en el de dirección se batía con pesos pesados como Carla Simón por Romería, Oliver Laxe por Sirat y Albert Serra por Tardes de soledad.

Tardes de soledad, el documental que consiguió la última Concha de Oro del Festival de San Sebastián, se ha llevado el premio a mejor documental y el de mejor montaje. La furia, de Gemma Blasco, también ha conseguido, además del Gaudí a mejor actriz para Ángela Cervantes --su tercer galardón en cinco años-- en su papel como víctima de una agresión sexual, el de mejor dirección novel para su directora. Como interpretación novel, Llúcia Garcia se ha llevado el galardón por su papel en Romería, en el único Gaudí que ha conseguido la película de Carla Simón, que partía como la más nominada, con 13 opciones.

Mario Casas ha vuelto a triunfar en los Gaudí con el premio a mejor actor protagonista por su papel en la película Molt lluny, de Gerard Oms, y repitiendo el éxito que obtuvo con No matarás, de David Victori, y Mi amiga Eva se ha llevado el premio a mejor guion original, obra de Cesc Gay y Eduard Sola.

Como mejor película de animación se ha alzado L'Olívia i el terratrèmol invisible, el mejor cortometraje ha ido para De sucre de Clàudia Cedó, y la mejor película invisible ha sido la letona Flow, un mundo que salvar. La actriz y directora Sílvia Munt al recibir el Premi Gaudí d'Honor-Miquel Porter en la gala del Liceu ha reivindicado: «Me he dado cuenta que siempre me ha gustado ser inclasificable».

Ha recibido el galardón de manos del director Fernando Trueba y ha subrayado que en momentos como el actual es necesario ser «niños desvergonzados, personajes inclasificables para hacer preguntas incómodas e ir más allá». Ha afirmado que en tiempos de algoritmos e irrupción de la inteligencia artificial, ha dicho que se tiene que librar la batalla y ser esos personajes inclasificables que dudan, que hacen preguntas y necesitan esta incertidumbre.

Judith Colell, en su faceta como presidenta de la Acadèmia del Cinema Català ha defendido que el cine catalán es una «realidad sólida» y que se está proyectando con éxito internacionalmente. Ha afirmado que el cine en versión catalana vive un «momento dulce», gracias a la constancia y ha logrado que los presupuestos de las producciones se doblen en los últimos cuatro años, y ha señalado que las producciones catalanes han encontrado público y complicidad, tanto en las salas como en los festivales europeos.

La presidenta de la Acadèmia ha condenado todo tipo de violencia, especialmente en Gaza que vive una «situación insoportable», y ha reivindicado el cine como espacio de memoria y lugar donde explicar historias como forma de defender la vida.