El saxofonista de los Celtas Cortos ha repasado la trayectoria del grupo con motivo de la gira de su 40 aniversario, que recalará en Gijón el 21 de febrero
20 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Goyo Yeves es uno de los miembros originales de los Celtas Cortos, que este año están inmersos en la gira de su 40 aniversario. El saxofonista del histórico grupo vallisoletano ha hecho un repaso por la trayectoria del grupo, que actuará este sábado 21 de febrero en el Gijón Arena como parte de sus «40 años contando cuentos», que ya han pasado por Madrid y Valencia y que finalizarán en su Valladolid natal el 18 de abril. Con motivo de esta celebración, estarán acompañados por tres invitados muy especiales: Víctor Manuel, Rodrigo Cuevas y José M. Texedor.
—Cuarenta años «contando cuentos» no es poca cosa. ¿Qué balance hacéis de estas cuatro décadas de música?
—Es un orgullo poder estar aquí después de tantos años. Hemos trabajando mucho, cada dos años más o menos hemos sacado un disco, o bien de estudio o en directo. Somos un grupo que no deja de trabajar y nutrir el mercado con discos y canciones. Mucha carretera y muchos conciertos, con momentos mejores y peores pero ahí estamos, es un privilegio vivir de ello.
—¿La ilusión sigue intacta?
—Completamente, seguimos con la misma ilusión, este trabajo no se puede hacer sin ella, es algo que se transmite en todo lo que haces. Sentimos un enorme privilegio de que nos ha tocado vivir de lo que nos gusta, estamos ilusionados con cada proyecto, te lo digo sinceramente.
—¿Ha cambiado la banda —musical y personalmente— desde aquellos primeros conciertos hasta hoy?
Claro que hay cambios. Cuando empezamos éramos ocho personas unos críos, muy jóvenes. En el camino han pasado muchas cosas personales y familiares, con gente que se descuelga. Ahora mismo somos cuatro, tres en el escenario y nuestro mánager de siempre, a quien consideramos uno más. Seguimos los cuatro con esa ilusión y ganas.
—¿Qué puede esperar el público de Gijón de este concierto?
—Esta gira es una celebración a lo grande. Nosotros no éramos conscientes de cuánto tiempo llevamos, y de repente te dicen que haces 40 años en 2026 y te planteas que hay que hacer algo especial. Vemos estos conciertos como una especie de tarta donde cada ciudad es una porción, empezamos en Madrid y acabamos en Valladolid.
—Al concierto que celebráis en Gijón acudirán Víctor Manuel, Rodrigo Cuevas y José M. Texedor como artistas invitados. ¿Por qué ellos?
—En cada ciudad estamos intentando contactar con gente que, o bien ya conocíamos o incluso tirar los tejos a alguien para que venga. Con Víctor Manuel coincidimos a primeros de año en un concierto del décimo aniversario de los Gaiteros del Carbón, estábamos ambos invitados. No le conocíamos personalmente y fue un encuentro y un abrazo enorme, a raíz de ahí surgió la posibilidad. A Texedor ya le conocíamos y a Rodrigo Cuevas le llamamos porque nos gusta mucho lo que hace y lo original que es, y se apuntó a la primera. Son tres invitados de lujo.
—Asturias tiene una fuerte tradición folk. ¿Creéis que se sigue viendo reflejado en las nuevas generaciones?
—En Asturias y Galicia hay muchos festivales donde hay grupos de esta onda, de folk irlandés y música atlántica. La gente de estas zonas tiene una sensibilidad especial ante esta música. Nosotros somos poco ortodoxos y lo mezclamos todo, no se nos puede catalogar únicamente como folk, pero hay muchos ingredientes que recuerdan a esto. El publico asturiano siempre nos ha acogido especialmente bien, y el concierto en Gijón se celebra en una plaza importante donde tenemos muchas ganas de tocar.
—Sobre las canciones elegidas para esta gira, ¿cómo ha sido el proceso de selección?
—El repertorio es un recorrido desde las canciones de siempre hasta ahora. En cada sitio invitamos a gente de la zona para darles un ingredientes especial a los conciertos. Además, en estos conciertos contamos con una banda con más músicos de lo normal, somos 10. También hay un montaje espectacular para celebrarlo. El ingrediente fundamental es la gente y que el publico en general se sientan identificados.
—¿Os imagináis celebrando los 50 años sobre los escenarios?
—Totalmente. Nos encontramos perfectamente y tenemos ganas, no me imagino estar sin rodar. El año de la pandemia tuvimos una sensación horrible, llevamos toda la vida en marcha y no nos imaginamos parar. Mientras nosotros aguantemos y el público nos quiera... otros 40 años igual no, pero al 50 aniversario llegamos sin problema.