Una cineasta contra la prostitución: «Lo que no quiero para mi hija, no lo quiero para la tuya»
CULTURA
Mabel Lozano lleva a Ponteareas su último documental sobre una joven con parálisis cerebral abusada por más de cinco hombres al día y comparte con estudiantes su mirada crítica contra la violencia sexual
04 mar 2026 . Actualizado a las 08:54 h.Cuando Mabel Lozano (Toledo, 1967) habla de prostitución, trata o pornografía no lo hace desde la abstracción académica. La directora de cine, escritora, exmodelo, actriz y activista en defensa de los derechos de las mujeres lleva casi dos décadas construyendo una filmografía que ha puesto el foco en uno de los negocios más invisibilizados y normalizados: la explotación sexual de mujeres y niñas. Pero su trabajo ha evolucionado. Hoy, además de denunciar, quiere intervenir antes y poner el foco no solo en lo que cuenta, sino en quien lo ve y lo escucha. Lozano fundó en 2005 su productora para poder abordar proyectos vinculados especialmente a la explotación sexual. Desde títulos como Chicas nuevas 24 horas hasta El proxeneta, su trayectoria no se ha desviado de la importancia de señalar la estructura económica y patriarcal que sostiene la prostitución.
Con Ava, que le valió el Goya al mejor cortometraje documental, volvió a enfocar la vulnerabilidad extrema y la responsabilidad social ante la violencia sexual. Y con Abril, hoy no es invierno, su último trabajo, amplía todavía más el marco: la historia real de una joven con parálisis cerebral prostituida en su propia casa, un crudo documental que hiela la sangre. Al hilo del 8M que se celebra esta semana, el Concello de Ponteareas la invitó a presentar ambos filmes. La película, que había sido estrenada previamente en septiembre en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, llegó a la localidad pontevedresa como parte de la programación en torno al Día de la Mujer en el Auditorio Municipal Reveriano Soutullo. Antes de los pases para el público, la realizadora mantuvo una charla con alumnos de 3º y 4º de la ESO. «Siempre estamos hablando entre personas sensibilizadas. Pero si queremos cambiar algo, hay que estar en los colegios. Es el lugar número uno», afirma. Su intención no es moralizar, sino dotar a los jóvenes de herramientas y pensamiento crítico frente a la violencia sexual, la pornografía, el sexting, la sextorsión y el uso de redes sociales. «Los chavales, en muchos casos, están compartiendo vídeos con contenidos sexuales y nadie les ha dicho que una vez que los subas y lo pongas en línea, nunca más lo vas a recuperar», recalca.
Sobre Abril, hoy no es invierno, Lozano subraya la importancia de poner el foco en la demanda: «Existe prostitución porque hay hombres que compran. No son todas las personas, pero los que compran sostienen este sistema. Hay que señalarlo y actuar sobre ello». El cortometraje narra la historia real de una joven con parálisis cerebral prostituida en su propia casa, una historia que le fue contada por la abogada que la rescató. «No está inspirado en hechos reales. Es un hecho real. Más de cinco hombres al día la violaban, anunciándola bajo el epígrafe: No se mueve y no habla, y la compraban». La historia le llegó a través de la abogada que la rescató. «Al principio no quise contarlo. Necesitaba un tiempo sin contar estas cosas después de Ava, pero insistió, y finalmente decidí rodarlo», justifica.
La cineasta destaca la vulnerabilidad añadida de las mujeres con discapacidad: «Si ya hablamos de violencia hacia las mujeres, imagínate cuando hablamos de discapacidad. Las cifras son altísimas y casi nadie las visibiliza. Parece que no interesan al sistema». Además, comparte su frustración por la falta de avances legislativos: «No hay una ley integral contra la trata. Gobierne quien gobierne, las fichas no se mueven. ¿Cómo podemos convivir con la esclavitud delante de nuestras narices?», pregunta. Para ella, la solución pasa por dos vías complementarias: educación y legislación. «Hay que enseñar a los jóvenes a ponerse en los zapatos del otro, a sentir empatía, y al mismo tiempo reforzar leyes que protejan a las víctimas y penalicen a los compradores». Lozano ha construido su carrera manteniendo una posición frente a la prostitución: abolicionista y crítica del sistema que la sostiene. Su postura la resume con una frase contundente que no requiere más explicación: «Lo que no quiero para mi hija, no lo quiero para la tuya».
Investigación y mezcla de géneros
Vocera contra la esclavitud sexual, como destaca en su cuenta de Instagram, Mabel Lozano atesora un Goya más, el que ganó en el 2021 por «Biografía del cadáver de una mujer». Comenzó su trayectoria como periodista y con los años fue inclinándose hacia el cine. Lo que distingue su trayectoria no son solo los temas que aborda, sino la forma en que los aborda: con investigación profunda, mezcla de géneros y un interés constante por innovar en el lenguaje audiovisual. Su camino ha pasado por múltiples formatos: documentales, cortometrajes, libros, campañas educativas, e incluso animación.Con «Lola, lolita, lolaza», de la gallega Abano Films, relató en primera persona su experiencia con el cáncer de mama. En breve se estrenará la serie «El castillo», basada en su libro «El proxeneta».