El cantante se sincera sobre sus ataques de ansiedad y su nueva vida, personal y profesional sin Lucas. «Es el precio de la fama», asevera
02 may 2026 . Actualizado a las 19:26 h.Andy Morales se ha vuelto a abrir en canal sobre su salud mental y el «precio de la fama» que asegura llevar pagando desde hace años. El cantante ha revelado que en su último concierto en Madrid sufrió un fuerte ataque de ansiedad dos horas antes de salir al escenario y tuvo que ser trasladado al hospital 12 de Octubre, donde le administraron medicación para poder actuar. «El otro día en Madrid, por ejemplo, la gente flipó con el concierto y yo me bajé del escenario y mucha gente después me dijo: 'al principio estabas nervioso'... Ahí está mi compadre», cuenta. «A mí me dio un ataque de ansiedad dos horas antes, me llevaron al 12 de Octubre y me tuvieron que dar un Orfidal. Yo estaba drogado, yo empecé el concierto drogado», confiesa, dejando claro en qué estado comenzó el concierto.
Andy explica que, mientras el público salía encantado, él solo pensaba en terminar: «Yo terminé el concierto y me eché a dormir. Nos fuimos a cenar y me quedé en un sofá reventado. Bueno, pues todo el mundo flipó con el concierto y yo fui como: 'ya hemos terminado el trabajo, vámonos'». Aun así, reconoce que la noche fue especial: «Disfruté, me encantó, y Madrid es Madrid también y el cariño que he sentido. Pero yo tres horas antes estaba en el hospital».
El artista muestra incluso el parte y la pulsera de Urgencias: «Me hicieron un electro, atención, tres horas antes, y tengo el parte médico. Esta es la pulsera de 'estuve en el hospital' y fue a las 17.20 de la tarde, y a las 18.00 estábamos haciendo pruebas de sonido y a las 20.00 canté». Pese a todo, intenta ver el lado positivo: «Estoy contento, estoy feliz. Todo esto pienso que es por la responsabilidad que tiene uno y, te vuelvo a repetir, por lo que viene».
Más allá de ese episodio, Andy admite que sus problemas vienen de lejos: «Yo llevo desde el 2007 yendo a un psiquiatra, un psicólogo». Define su vida profesional como «una montaña rusa»: «Hoy estás aquí, después bajas y muchas veces no entendemos qué pasa, o por qué bajas o por qué subes». Habla de la presión de tener que estar siempre disponible y de cómo acaba construyendo un personaje para el público: «Tienes que estar al pie del cañón, tienes que ser simpático siempre... al final es un personaje lo que te creas con este trabajo. Como dicen, este es el precio de la fama, pues te guste o no es lo que hay».
El gaditano no tiene problema en reconocer que sigue en tratamiento: «A día de hoy todavía sigo un tratamiento porque me dan ataques de ansiedad». Y admite que aún no está disfrutando plenamente de esta nueva etapa en solitario: «Son muchas cosas que uno piensa, no solo en el trabajo, también cosas personales, y es mucha responsabilidad la que tiene uno. Y si te digo la verdad, no estoy disfrutando del todo de esto porque tiene que arrancar y todavía no tengo una estabilidad».
Además de hablar de ansiedad y de su paso por el hospital, Andy se sincera sobre el desgaste que le provocó el final de Andy y Lucas. Explica que muchas de las tensiones venían de la parte creativa: «Yo he compuesto siempre. En el segundo disco de Andy y Lucas compuse Madre y en los últimos discos la mitad de los temas eran míos», señala. Según su versión, esto no sentó bien en el dúo: «A Lucas no le gustaba que yo compusiera porque, claro, es tontería, la fuente de ingreso era menor», afirma, convencido de que ese reparto de autorías fue una de las razones que complicaron la relación.
También deja caer que la discográfica tomó decisiones por ese motivo: «A nosotros nos echan de Sony porque Lucas no quiere grabar la mitad de los temas que había escrito yo. Me llamaron y me dijeron que o grabábamos el disco o nos daban la carta de libertad, y al siguiente año nos la dieron», cuenta. Aun así, reconoce que muchos de los grandes hits del dúo los firmó su excompañero, pero reivindica que un artista no solo es quien compone, sino también quien se deja la piel sobre el escenario defendiendo el repertorio en directo.
En cuanto a la posibilidad de un reencuentro con Lucas, Andy se muestra tajante. «Vuelvo a repetir, no va a haber reencuentro», asegura. Tiene claro cuáles son ahora sus prioridades: «Yo ya tengo mi vida, mi familia y yo quiero estar tranquilo, y por muy mal que me vaya me va a dar para comer. Mi tranquilidad está por encima de todo», subraya. Y zanja los rumores sobre una posible vuelta del dúo con una pregunta retórica: «¿Por qué lo voy a hacer? ¿Por dinero, por fama, por llenar el WiZink? No lo creo», insiste, dejando claro que prefiere centrarse en su salud mental y en su carrera en solitario antes que volver a una etapa que describe como insostenible.