Cárcel para el creador de un falso anfiteatro romano en Italia

LA VOZ AGENCIAS

CULTURA

Captura de Franco Malosso en una entrevista realizada en Tviweb.
Captura de Franco Malosso en una entrevista realizada en Tviweb. Tviweb

Construido con piedras modernas envejecidas artificialmente, cobraba entradas de hasta 40 euros por visita

25 jul 2026 . Actualizado a las 08:56 h.

En una colina del municipio italiano de Arcugnano, en Vicenza, se erige un anfiteatro romano que lejos de soportar siglos de historia, es un fraude. Su creador, Franco Malosso, italiano de 69 años que se hacía llamar Franz Von Rosenfranz ingresó en prisión después de un proceso judicial que duró diez años. 

Denominado Anfiteatro Martítimo Berico, presentado como un importante descubrimiento arqueológico, fue construido empleando bloques de piedra modernos envejecidos artificialmente para imitar el paso del tiempo. Llegó a acoger eventos y visitas por las que cobraba entradas de hasta 40 euros. La estafa iba sobre ruedas hasta que, por error, el complejo fue incorporado a una guía turística oficial.

Las investigaciones revelaron que el yacimiento no tenía ningún valor histórico ni arqueológico. Era un teatro moderno construido de forma ilegal en una colina protegida y cuya vegetación fue parcialmente destruida para levantar las instalaciones, según recoge Efe. La falsificación se completó con la instalación de columnas de hormigón, estatuas de escayola y la excavación de un lago artificial en la zona de la arena.

Captura del falso anfiteatro romano.
Captura del falso anfiteatro romano. Tviweb

Maloso está desde hace unos meses recluido en la prisión de Ventimiglia, después de que el juez desestimase la libertad condicional y el Tribunal Supremo confirmase la pena de dos años y cuatro meses de prisión dictada en segunda instancia.

Durante el juicio, la defensa de Malosso, de 69 años, intentó sin éxito evitar la condena argumentando que la falsificación era tan «burda» que resultaba incapaz de engañar a nadie, tesis desestimada por los tribunales al considerar que la estructura y su publicidad eran idóneas para engañar al público general.

En su sentencia, el tribunal de Vicenza dictaminó que Malosso debía indemnizar al municipio por los daños y perjuicios, demoler el teatro y otras construcciones ilegales, y devolver la colina a su estado original, algo que aún no ha ocurrido.