Las cadenas adelantan su batalla por la audiencia de las mañanas

Paulino Vilasoa Boo
P. VILASOA REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Silvia Intxaurrondo, Jesús Cintora y Alfonso Arús
Silvia Intxaurrondo, Jesús Cintora y Alfonso Arús

Tras el regreso de Silvia Intxaurrondo, Jesús Cintora debuta en «Mañaneros 360» y Alfonso Arús vuelve a «Aruser@s» en pleno agosto

25 ago 2026 . Actualizado a las 08:50 h.

El inicio de la temporada televisiva no ha querido esperar a que acabe agosto. La encarnizada batalla por las audiencias de la franja matinal, marcada en el último año por el auge de los programas centrados en la actualidad política, ha llegado prematuramente a nuestras pantallas con la reincorporación de Silvia Intxaurrondo, el debut de Jesús Cintora en las mañanas de La 1 y el regreso de Alfonso Arús en La Sexta en plenas vacaciones de verano.

El duelo completo comenzó ayer. Cintora llegó de su descanso estival para incorporarse a Mañaneros 360 como copresentador junto a Adela González, tomando el relevo de Javier Ruiz, que puso rumbo a La Séptima como director del nuevo canal de José Miguel Contreras. Y dos semanas después de que Silvia Intxaurrondo volviese a La hora de La 1, Arús tomó de nuevo este lunes en la misma franja los mandos de Aruser@s. No había ni un minuto que perder de cara a mantener el tipo en una parte de la parrilla cada vez más disputada, y precisamente cuando tienen por delante una temporada televisiva que se prevé caliente en el tema político, ya que culminará con el colofón de las elecciones municipales, autonómicas y generales el próximo año.

Ambas cadenas aprovechan así, además, para ganar aún más terreno ante sus competidores, que todavía no han movido ficha. De momento, no se ha anunciado la fecha de regreso de Antonio García Ferreras a Al rojo vivo, ni de Susanna Griso a Espejo público en Antena 3 —que, en sintonía con sus rivales, eliminará su sección de crónica social tras dos décadas para aumentar el peso de la tertulia política— ni tampoco la de Ana Rosa Quintana a El programa de Ana Rosa, el matinal que, tras ser líder durante casi 20 años, en las últimas temporadas acabó cediendo terreno ante Arús primero y Silvia Intxaurrondo y Javier Ruiz después.

La 1 arranca fuerte

La estrategia de la cadena pública ha sido la de no dar verdaderas vacaciones a sus formatos políticos matinales. Y le ha salido bien. Durante el verano, los gallegos Aída Bao y Álex Barreiro sustituyeron en La hora de La 1 a Intxaurrondo y le dieron al programa el mejor julio de su historia, con un 22,2 % de cuota de pantalla, pasándole las riendas a la periodista de Barakaldo con una fidelidad de espectadores envidiable de cara a la nueva temporada.

En el caso de Mañaneros 360, el relevo entre Ruiz y Cintora ha tardado dos semanas. El comunicador tiene por delante ahora mantener los buenos datos que consolidó su predecesor. Lo intentará con los rostros habituales, pero también con caras nuevas, que se trae de su paso por las tardes con Malas lenguas. Cintora se ha llevado consigo a Ane Ibarzabal, con papel destacado en el área de actualidad y como su sustituta cuando él no esté, y con parte del equipo de su sección política, entre ellos la dirección, la subdirección y varios redactores de esa área.

Arús apuesta por la continuidad

Por su parte, Aruser@s mantiene sus propias señas identidad, un poco al margen de la tendencia política imperante. Junto a Alfonso Arús, regresarán sus colaboradores habituales —Angie Cárdenas, Tatiana Arús, Marc Redondo, El Sevilla y Evelyn Segura, entre otros— para convertir la actualidad en entretenimiento, desde un registro mucho más desenfadado que sus actuales competidores.

Aunque precisamente por ello tiene por delante un reto grande, ya que el interés por la bronca política en un período de máxima polarización le pasó factura, especialmente en su tramo más madrugador, donde descendió hasta el 8,2 % de media durante la temporada pasada. Aguantó mucho mejor en su bloque principal, con un aún estupendo 13,3 % de cuota, que duplica la media de La Sexta, la cadena que más sufrió la pasada temporada por el crecimiento de contenidos políticos en La 1 y Cuatro.