Ante el estancamiento de los suscriptores, los servicios de «streaming» planean incorporar canales en directo, vídeos verticales o hasta videojuegos
05 sep 2026 . Actualizado a las 13:45 h.Cuando llegaron a nuestras vidas, las plataformas de streaming parecían no tener techo. Irrumpieron con fuerza, vendiéndose como la superación definitiva de la televisión tradicional: contenido a la carta en cualquier momento y lugar, y sin publicidad. Prometían así a los espectadores liberarse del yugo de los horarios y de las pausas publicitarias. El hueco definitivo lo encontraron durante la pandemia. Pero ahora, ese modelo de éxito ya no basta. Aquel vertiginoso aumento de suscriptores ha llegado casi al tope y los inversores reciben con frialdad las últimas proyecciones de Netflix, Disney y otras plataformas para su crecimiento.
Toca reinventarse. Ya no con el objetivo de sumar muchos más clientes —una estrategia ya amortizada tras el fin de las cuentas compartidas—, sino de aumentar el valor de sus usuarios: que pasen más tiempo en la app, que consuman más contenido y publicidad o que adquieran productos o servicios. Todavía van dando tumbos de cara a definir la fórmula definitiva, pero, curiosamente, han empezado por copiar a aquel modelo del que habían renegado: el de la televisión tradicional.
Hacia una televisión lineal: canales en directo y opción gratis con publicidad
Hace ya cuatro años, con la incorporación de publicidad en las principales plataformas, Antena 3 se mofaba de ellas diciéndoles en un gran cartel «¡Bienvenidos a la tele!». Algo más premonitorio de lo que parecía, ya que ahora, a los anuncios se suma también la incorporación de los canales en directo. La idea es la de enganchar al usuario desde que enciende la tele. Y, aunque durante años se consideró que el contenido lineal e ininterrumpido era el gran hándicap de la televisión, ahora podría ser la solución.
Porque la capacidad de elección que ofrecen las plataformas esconde una paradoja: cada vez se tarda más en decidir qué ver. Según estudios de Nielsen en EE. UU. o de GECA en España, los jóvenes tardan entre diez y quince minutos —y en ocasiones incluso más— solo en elegir un título. Un tiempo demasiado valioso que, en ocasiones, termina haciendo que el espectador desista y pase a otra cosa.
Por eso, Ted Sarandos, director ejecutivo de Netflix, se plantea incorporar canales de emisión continua, que ofrezcan contenido instantáneo y, de este modo, se evite esa «fatiga de la decisión», como ya se conoce al fenómeno. La compañía es consciente de que este tipo de oferta invita a los espectadores a permanecer más horas en la plataforma; exactamente lo que se persigue. Algunas ya han hecho pruebas, como Prime Video con programas en directo como Operación Triunfo, que generó un gran volumen de minutos de consumo, y cada vez más plataformas incluyen retransmisiones deportivas.
Mientras, el tema de la publicidad no hace más que avanzar. Entre los planes de Netflix y de Disney+ para convencer a los inversores se ha colado, además de la recuperación de la prueba gratuita, una opción sin coste alguno que se sufrague a través de las pausas publicitarias. Otra dosis más de la clásica televisión en abierto.
La competencia de las redes sociales: apuesta por los vídeos verticales y nuevos lenguajes
Las plataformas de streaming son conscientes de que la rivalidad ya no se reduce a ellas, sino que hay más servicios que les comen la tostada. En cada estudio de consumo audiovisual queda clara una cosa: YouTube y TikTok se hacen cada vez más fuertes en número de minutos consumidos por día. Por no hablar de las páginas de microtelenovelas como ReelShort, que en algunos países ya superan en tiempo diario al streaming.
Si no pueden con el enemigo, no queda otra que unirse a ellos. Y así se entienden ciertos pasos, como la adopción de vídeo vertical en las aplicaciones móviles. Netflix ya ha puesto en marcha su sección Clips, que recupera en ese formato pequeñas escenas de sus producciones para facilitar que los usuarios descubran nuevas series y películas a través del lenguaje adaptado a las tendencias del consumo en el móvil en la actualidad. Y que pasen, por supuesto, más tiempo en la aplicación.
Disney ha sido más rápida, al firmar un acuerdo histórico con TikTok en una sinergia que busca que los creadores de contenido y los fans creen vídeos cortos con los icónicos personajes de la casa del ratón, de Marvel o de Star Wars para incorporarlos en su propia app, Disney+.
Una app para todo: videojuegos, tienda y experiencia única
Mientras Netflix suma características para ampliar el consumo de su aplicación, entre ellas la incorporación de otros canales de streaming, Disney apunta un paso más allá. Su radical apuesta pasa por convertirla en el centro de todo el ecosistema del conglomerado de medios y entretenimiento: además de los deportes en directo o del vídeo vertical, el plan de Josh D’Amaro, director ejecutivo de The Walt Disney Company, busca integrar en de Disney+ servicios como los videojuegos, la venta de entradas, el merchandising o las experiencias de sus parques de atracciones. Ya no se trata de que el usuario pase más horas viendo contenido, sino que algo más ambicioso: aumentar el valor económico del usuario, monetizar cada minuto de atención y convertir la plataforma en la gran puerta de entrada a todo su enorme universo.
Así, las plataformas que nacieron para enterrar a la televisión tradicional terminan pareciéndose cada vez más a ella: con publicidad, con emisión en directo y con la ambición de ocupar todo el tiempo libre del espectador.