El Niemeyer estrena «Umbrales habitados», nuevo ciclo de danza contemporánea en Asturias que pone al autor en el centro

Yolanda Vázquez REDACCIÓN

CULTURA

El Niemeyer estrena «Umbrales habitados», nuevo ciclo de danza contemporánea en Asturias que pone al autor en el centro
El Niemeyer estrena «Umbrales habitados», nuevo ciclo de danza contemporánea en Asturias que pone al autor en el centro

Avilés presenta el estreno de un nuevo punto de encuentro para la danza contemporánea que aspira a convertirse en referencia del contemporáneo de autor. La iniciativa «Umbrales habitados», que nace con vocación de abrir un marco exclusivo y diferenciador para el contemporáneo, finiquita la deuda histórica de la comarca avilesina con el arte de la danza. El ciclo, que se inicia el próximo 4 de octubre, se compone de tres citas hasta diciembre y apuesta directamente por un formato innovador, que incluye cercanía y diálogo desde la creación y la profesionalidad. El coreógrafo y bailarín asturiano Manu Badás dirige la iniciativa

12 sep 2026 . Actualizado a las 12:23 h.

La Sala Club del Centro Niemeyer acogerá, a partir del próximo octubre, la inauguración de un nuevo espacio para el arte de la danza en Asturias con el estreno del ciclo dedicado al contemporáneo Umbrales habitados, comisariado por el coreógrafo asturiano, afincado entre Barcelona y Bruselas, Manu Badás (Gijón, 1985). El próximo día, 4 de octubre, se dará el pistoletazo de salida a una cita, que se inicia con tres representaciones de carácter y procedencias muy distintas, pero que tratan de aunar el espíritu y la idea con la que nace este en nuevo lugar para la danza en el Principado: recoger contemporaneidad poniendo en el centro la relación entre artista, espectador y lugar.

Con el objetivo de acercar, pero también con el de cancelar la deuda histórica de la Villa del Adelantado con la danza, más grande, si cabe, desde la existencia de un centro en Asturias de las características del Niemeyer, Umbrales habitados viene a ocupar un espacio, o al menos ese es uno de sus objetivos, todavía poco referenciado en la región: el que habla de danza, autor y territorio desde el aquí y el ahora. Generar la expectativa y el interés necesarios en torno al estilo contemporáneo, tanto autonómico como nacional, es el inicio vocacional de este proyecto, que se presenta como una apuesta que habla por sí sola: desde lo pequeño, lo único y entero, hablar de lo más universal. Y todo ello tenerlo reunido en un proyecto con estilo propio, no disperso, como ocurre ahora con muchas representaciones de pequeño o mínimo formato.

Tanto es así que, para esta primera incursión en lo dancístico, se merodea en fórmulas de presentación distintas, buenas para la danza, y, desde luego, novedosas para el público de Avilés. Las tres representaciones discurrirán bajo el eje de una misma columna vertebral: una pequeña introducción a la pieza antes de la función a cargo de Badás, a continuación, la representación de la obra, y, finalmente, tendrá lugar un encuentro, a modo de vis a vis, de los artistas con el público.

La cercanía del danzante, la potencia que genera ver bailar de cerca o muy de cerca, es una experiencia que por sí sola ya es completa. La energía, los aspectos más eléctricos del cuerpo que vive en la danza, generan una disposición mágica en el espectador como pocos elementos artísticos producen. Esa naturaleza, esa electricidad, la visión de la temperatura y la luz del que baila, serán los principios de los cuales partan las disposiciones de este nuevo ciclo, que intentará, además de explicar la dimensión de lo que significa el estilo contemporáneo en sus distintos nichos y formatos, propiciar campos de entendimiento directo entre quien baila y quien ve. Sin duda, la Sala Club del Centro Niemeyer es el lugar idóneo para llevar a cabo un proyecto con estas especialidades.

La Revisioìn 17
La Revisioìn 17

El solo como fórmula magistral para la danza

Manu Badás, uno de los investigadores, mediadores y facilitadores culturales más dinámicos actualmente en nuestro país, es el alma matter de un proyecto que se ha pensado mucho para nacer. En palabras de Carlos Cuadros, director del Centro Niemeyer, «teníamos ganas de hacer algo más importante con las artes escénicas. Siempre ha sido nuestro talón de Aquiles, y siempre hemos querido pensar mucho en las posibilidades que podía ofrecer el Niemeyer como infraestructura cultural a este arte. Queríamos hacer algo con la danza por lo que verdaderamente pudiéramos apostar, incorporarla como algo más estable que títulos esporádicos de vez en cuando».

«Había que responder de forma adecuada a la necesidad de realizar actividades relacionadas con las artes escénicas, que no fuera una idea inconexa, que tuviera un espacio adecuado, y que el trabajo que se desarrollara por la danza y su divulgación artística y creativa fuera adecuado, justo y real». Así se expresaba ayer en la presentación del ciclo, Borja Ibaseta, coordinador de actividades del Niemeyer, uno de los trabajadores de la institución que más ha apostado desde siempre por lo dancístico.

Los tres títulos que integran Umbrales habitados son tres planteamientos coreográficos basados en el solo, pero no por eso conllevan menos producción y montaje que otros formatos; más bien, a veces, es, al contrario; una cuestión que no solo no se sabe, sino que se debería explicar. La iniciativa se estrena con tres obras muy distintas que inciden directamente sobre los aspectos más intrínsecos de la creación coreográfica. Desde la abstracción y el extrañamiento de Eduardo Vallejo (Mieres, 1991), con la pieza Spira (2024), hasta lo más introspectivo del flamenco contemporáneo de Sergio R. Suárez, que trae La Revisión (2023), pasando por la propuesta participativa y colectiva de la brasileña Natalia Fernandes, titulada Nano Bubble #2, estrenada ayer mismo en Chile, y que recala en Avilés como primera parada española.

De izquierda a derecha: Carlos Cuadros, director del Centro Niemeyer, Manu Badás, comisario de la muestra, Borja Ibaseta, coordinador de actividades
De izquierda a derecha: Carlos Cuadros, director del Centro Niemeyer, Manu Badás, comisario de la muestra, Borja Ibaseta, coordinador de actividades

No se puede pasar por alto, la atención, el mimo y el protagonismo que el ciclo ha querido dar, desde el primer instante, a las academias y escuelas de danza avilesinas. En palabras de Badás: «en Asturias hay muchas escuelas de danza y, a veces, nos olvidamos que, al margen de su labor docente, estos centros son los primeros que construyen público»; que lo construyen, y que lo fidelizan. En el acto de presentación del ciclo estaba Teresa Tessier, titular de academia en Avilés y verdadera enamorada de la creación coreográfica.

El arquitecto brasileño Oscar Niemeyer (Río de Janerio, 1907 - 2012) sabía que el potencial estético de su edificio, construido hace ya veintiséis años en la ría de Avilés, se podría trasladarse a muchos otros ámbitos, aparte, obviamente, de al arquitectónico. Desde su misma inauguración, una de las referencias públicas más habituales, dentro y fuera de redes sociales, es la de ver a bailarines posar, ensayar y bailar en la explanada del conjunto de edificios, bien delante de las cristaleras, o bien delante de la inmensa curva con la silueta de la cara de la mujer que guarda el Auditorio. Y esas imágenes, esos vídeos, han construido publicidad a raudales; y, en muchos casos, se han convertido en algo icónico y masivo, porque de las redes sociales han pasado a la publicidad y al audiovisual profesional e institucional para artistas y compañías consagradas. La danza que no llega dentro del Niemeyer, llega, está y se hace fuera. Los bailarines de la Compañía Nacional de Danza, María Pagés, o mismamente los alumnos de danza de Avilés, entre otros muchos, forman parte de esa visión tan habitual del exterior del complejo arquitectónico. Podríamos decir que la danza se autentifica delante y encima de la arquitectura del brasileño; la figura del danzante se ha hecho emblemática a una buena parte del mundo con ella.

Por todo ello, esta apuesta por el contemporáneo no puede, de momento, tener mejores mimbres ni mejor propósito, con independencia de que la organización no haya querido dar a la prensa la aproximación presupuestaria con la que cuenta de partida Umbrales habitados. Es, quizá, por eso, el momento propicio para determinar que no solo la oportunidad genera expectativa, sino que los proyectos se construyen desde la base y, que, por el buen desarrollo de algo, —de cualquier cosa—, se apuesta con información, ideas y profesionalidad: buenos programas y comunicación, crecimiento sostenido y constante, implicación de los agentes convenientes, calidad y, desde luego, artistas. Y cero prejuicios. Y miedos.

Se dice umbral a la antesala de lo que hay dentro, a ese vano que sirve de transición entre dos espacios, de fuera a dentro; es decir, podríamos definirlo como el principio de una cosa no material: la danza que ahora sí va a traspasar el umbral y habitar dentro del Niemeyer.

Títulos del ciclo Umbrales habitados

Nano Bubble #2, 2026

  • Día: 4 de octubre a las 19:00 h.
  • Lugar: Sala Club. Centro Niemeyer
  • Coreografía: Natalia Fernandes
  • Texto y voz: Iván Mozetich
  • Asistente de creación: Agnes Balfegó
  • Música: Pablo Peña
  • Apoyo: Graner, La Caldera, Can Gasol, Espacio Checoslovaquia Chile, Irllull
  • Duración aprox: 40 minutos.

Spira, 2024

  • Día: 29 de noviembre a las 19:00 h.
  • Lugar: Sala Club. Centro Niemeyer
  • Coreografía y dramaturgia: Eduardo Vallejo en colaboración con la intérprete
  • Intérprete: Michela Lanteri
  • Asesoría artística: Roberto Fratini
  • Colaborador de sonido: Alejandro Da Rocha
  • Vestuario Látex Andrés Vásquez
  • Duración aproximada: 50 minutos

La Revisión, 2023

  • Día 20 de diciembre a las 19:00 h.
  • Lugar: Sala Club. Centro Niemeyer
  • Dirección, coreografía e interpretación: Sergio R. Suárez
  • Iluminación y diseño del espacio sonoro: Mauricio Pérez Fayos
  • Diseño de vestuario: Paloma de Alba y Guillermo Espinosa
  • Diseño de escenografía: Alicia Gómez Quirantes
  • Producción y comunicación: La Basal
  • Apoyos: Instituto de la Juventud (Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030), Centro coreográfico Canal, Nave 73, Festival Circuito Bucles y Mostra Viva del Mediterrani
  • Duración aproximada: 50 minutos

Nota: entradas a la venta en el la web del Centro Niemeyer. 12 euros por función; las tres por 27, y los miembros del Club Cultura podrán adquirirlas por 10 euros cada una hasta el día anterior al evento. https://www.centroniemeyer.es/