Mike Farris, voz de The Screamin' Cheetah Wheelies: «Los aficionados españoles están muy dispuestos a entregarse al máximo»
CULTURA
El emblemático vocalista habla con La Voz acerca del concierto que la no menos emblemática banda ofrecerá el jueves 8 de octubre en el Teatro Albéniz de Gijón, en la gira del 30 aniversario de su disco «Magnolia». Farris considera que «es posible» que, más allá de este tour, el grupo grabe música nueva
07 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Mike Farris (1968 Winchester, Tennessee) es el cantante y fundador de los Screamin' Cheetah Wheelies, una de las bandas que en los años 90 revolucionó el panorama del nuevo rock sureño y la música americana de raíces. Su voz es una de las más apreciadas por los amantes del rock con tintes de blues y soul y, en general, la trayectoria de los Screamin' Cheetah Wheelies es una de las más reverenciadas (y, por qué no decirlo, infravaloradas) de aquellos años.
La banda tocará en el Teatro Albéniz de Gijón este jueves 8 de octubre de 2026 a las 20.30 horas, en la gira del 30 aniversario de su álbum «Magnolia», un concierto en el que la banda interpretará, como explica su vocalista, «todas las canciones del disco». Farris comenta que la idea es que «cada concierto tenga un repertorio totalmente distinto».
—¿Qué pueden esperar los fans de sus próximos conciertos en España?
—Estamos celebrando el 30 aniversario del álbum «Magnolia», así que interpretaremos todas las canciones del disco cada noche, ya sea en orden o intercaladas a lo largo de la actuación. Y, por supuesto, tocaremos temas del resto de nuestro catálogo, haciendo que cada concierto tenga un repertorio totalmente distinto.
—¿Hay muchas diferencias entre el público europeo y el estadounidense?
—Depende de la gente y del entorno. Por lo general, no hay mucha diferencia. Estados Unidos es un país enorme que alberga muchísimas culturas, por lo que algunas zonas y regiones pueden ser mucho más animadas que otras. Lo mismo ocurre con los europeos. Los aficionados españoles se parecen mucho a lo mejor del público estadounidense; están muy dispuestos a entregarse al máximo.
—¿Tiene España un significado especial para la banda y para Mike Farris como solista?
—Sí, por supuesto. Mi primer viaje fuera de Norteamérica fue a España. Desde aquella primera vez nos enamoramos de su gente y de la tierra, y hemos tenido la suerte de pasar mucho tiempo aquí a lo largo de los años; de hecho, más tiempo que en cualquier otro lugar del mundo.
—Tras la gira de reencuentro de 2022, «The Long Goodbye», el grupo celebra ahora el 30 aniversario de «Magnolia». Con el paso del tiempo, ¿qué lugar ocupa ese álbum para usted dentro de la trayectoria de la banda?¿Guarda buenos recuerdos de aquellos años con The Screamin' Cheetah Wheelies?
—Digamos que no fue la mejor época de mi vida. Estaba lidiando, o intentando lidiar, con problemas personales. No me gustaba vivir de gira y soportaba la presión de estar en una gran discográfica, donde me exigían componer «éxitos»; y, sin embargo, de alguna manera logré escribir todas las canciones de «Magnolia». Lo mejor de todo, para mí, fue conocer a mi esposa Julie al principio de esa etapa. Ella era la luz más brillante de mi mundo en aquel entonces, y lo sigue siendo.
—¿Existe la posibilidad de que la banda grabe música nueva?
—Es posible, sí.
—El 8 de febrero de 2015, ganó el premio Grammy 2014 al Mejor Álbum de Góspel de Raíz por «Shine for All the People». ¿Qué significó ese reconocimiento para usted?
—Significó mucho. Por aquel entonces había sufrido una recaída y tuve que detener el proyecto para recuperarme. Además, perdí a mi padre a causa del cáncer, así que fue una época muy dura y emocionalmente difícil. Pero, mirándolo con perspectiva, fue la validación que necesitaba para seguir haciendo lo que hago.
—Siempre se ha apreciado la influencia del blues, el góspel, el soul e incluso ciertos matices de Van Morrison en su voz. ¿Cuáles fueron sus principales influencias como cantante cuando empezaba, y qué artistas o músicos le han influido a lo largo de los años?
—De hecho, Van formó parte de esa alquimia inicial cuando empecé. ¡Yo quería pintar imágenes con la música tal como él lo hacía, y sigo queriendo hacerlo! Pero nunca quise ser Van. Hoy en día, demasiada gente y demasiadas bandas son imitaciones baratas de otra cosa. Todo suena artificial o más como una «actuación» que como la obra de un artista. Así que tengo muchísimas influencias, de casi todos los espectros musicales, pero jamás pretendí ser otra persona. Lo único que puedo ofrecer es quién soy yo...
—La industria ha cambiado mucho desde que empezó su carrera, pero si tuviera que dar un consejo a un músico o a una banda que esté dando sus primeros pasos ahora mismo, ¿Cuál sería?
—¡Justo lo que acabo de decir! (risas) Sé tú mismo y atrévete a ofrecernos algo que ninguno de nosotros haya escuchado jamás.