Pocas tradiciones consiguen renovar, año tras año, su carácter excepcional. El calendario del mes de octubre tiene marcado en rojo la Semana de los Premios Princesa de Asturias y, aunque su condición anual pudiera dar lugar a cierta relajación y dejadez, lo cierto es que el evento no deja de renovarse. Mantiene sus señas de identidad y su respeto por los orígenes, pero ha conseguido acercar cada vez más a los protagonistas al público y hacer que toda Asturias pueda disfrutar de un elenco de personalidades que son referentes en sus diferentes disciplinas profesionales.
Un año más, el día de la ceremonia de entrega, Oviedo volverá a mostrar sus mejores galas y a demostrar que Asturias está más que capacitada para acoger jornadas de esta envergadura.
Cada Semana de los Premios tiene algo que la hace única. La relevancia de los galardonados en sus respectivos ámbitos de conocimiento es incuestionable, un requisito que se repite en cada edición y que constituye el nexo de unión entre todos ellos. Pero este año hay un premiado que sobresale por encima del resto. Es habitual que los focos se concentren en el ganador del Premio Princesa de Asturias de los Deportes, y este año lo harán todavía más. La trascendencia de Leo Messi es planetaria, no solo por todo lo que mueve el fútbol, sino también porque, para muchos, el argentino es el mejor jugador de la historia. El jurado ha destacado, además de su trayectoria deportiva, su labor solidaria y su compromiso con la educación y la salud de los niños más desfavorecidos.
Pero la edición de 2026 ofrece mucho más. Patti Smith, referente de la música y la poesía, llevará al Campoamor la fuerza de una trayectoria que ha unido creación artística y compromiso. Studio Ghibli, uno de los grandes nombres de la animación mundial, representa la capacidad de contar historias capaces de trascender fronteras y generaciones.
En el ámbito científico, David Klenerman, Shankar Balasubramanian y Pascal Mayer han sido reconocidos por el desarrollo de tecnologías de nueva generación para secuenciar el ADN, avances que han transformado la investigación y la medicina. La Bóveda Global de Semillas de Svalbard recuerda, desde una perspectiva muy diferente, la importancia de preservar la diversidad agrícola del planeta y garantizar recursos para las generaciones futuras.
Timothy Garton Ash aporta la mirada del historiador, periodista y ensayista que ha dedicado buena parte de su trabajo a analizar la Europa contemporánea y sus transformaciones. Julian Barnes, uno de los grandes escritores británicos de nuestro tiempo, será otra de las voces protagonistas de una Semana en la que la literatura volverá a ocupar un lugar destacado. Y junto a ellos estará Christina Koch, astronauta estadounidense distinguida con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia.
Ocho premios, ocho trayectorias muy diferentes y, sin embargo, un mismo espíritu: reconocer el talento, la dedicación y la capacidad de dejar una huella que trasciende el ámbito en el que cada uno de los galardonados ha desarrollado su trabajo. Esa diversidad es, precisamente, una de las grandes riquezas de los Premios y la que permite que, cada octubre, Asturias vuelva a convertirse en punto de encuentro de algunas de las figuras más relevantes de nuestro tiempo.