A sus casi ochenta años, la artista reivindica el galardón como un impulso para continuar creando y transformando la sociedad desde la cultura
23 oct 2026 . Actualizado a las 19:34 h.En el marco de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, celebrada este viernes en el emblemático Teatro Campoamor de Oviedo, la polifacética artista estadounidense Patti Smith, galardonada con el Premio Princesa de Asturias de las Artes, pronunció un emotivo discurso en representación de todos los premiados de la edición. Sus palabras destacaron el papel primordial que desempeñan la cultura, la ciencia y el pensamiento humanista como motores del progreso global y fuentes insustituibles de esperanza para las generaciones futuras. Smith cerró su discurso cantando 'Wing' a capella y emocionando al teatro.
Durante su intervención, Smith quiso trasladar un mensaje de unidad entre todas las disciplinas reconocidas en los galardones. La artista afirmó sentirse afortunada por compartir espacio con personas que han contribuido de manera decisiva a mejorar el bienestar del planeta y de la sociedad. En sus palabras, definió a sus compañeros de distinción como referentes fundamentales en la protección del medioambiente, la defensa de los derechos humanos, la exploración sin límites y el fomento de la curiosidad intelectual. «Todos los galardonados han contribuido a mejorar el bienestar del mundo y de las personas, son referentes que promueven la alegría, protegen el medioambiente, exploran con audacia, defienden los derechos humanos, incentivan la curiosidad intelectual y constituyen una fuente de orgullo. Me siento muy afortunada de hallarme entre ellos».
La creadora norteamericana reflexionó sobre el significado profundo que representa un reconocimiento de este prestigio internacional. A punto de cumplir ochenta años, señaló que este galardón no debe interpretarse únicamente como una mirada retrospectiva para evaluar los logros alcanzados hasta la fecha, sino como un impulso renovado para continuar creando y evolucionando. Según enfatizó, el premio constituye un estímulo activo para buscar nuevas vías con las que ofrecer estabilidad y certidumbre al público más joven.
Asimismo, la poeta y cantante expresó su gratitud personal a la Fundación Princesa de Asturias por facilitarle espacios de encuentro directo, diálogo y actuación con la juventud durante su estancia. Smith subrayó el valor incalculable de estos intercambios intergeneracionales con promesas del futuro.
Para finalizar, Patti Smith elogió el trato cercano y la hospitalidad del equipo organizador, asegurando que todos los galardonados regresan a sus hogares con un obsequio aún mayor al esperado: la creación de lazos de amistad duraderos entre las distintas disciplinas y personas reunidas en la capital asturiana. Con un tono cálido y directo, la artista demostró una vez más que la labor de los creadores e investigadores adquiere su verdadero sentido cuando se pone al servicio de la sociedad y del entendimiento común.