Timothy Garton Ash: «El papel de las profesiones dedicadas a la búsqueda de la verdad será más importante que nunca»
CULTURA
El Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2026 señala su preocupación por la« profunda crisis de confianza» que atraviesa hoy en día la democracia liberal en casi toda Europa
23 oct 2026 . Actualizado a las 19:30 h.Timothy Garton Ash, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales, ha hecho referencia en su discurso de agradecimiento durante la ceremonia a los dos temas en los que se ha centrado su trabajo a lo largo de su vida: Europa y la libertad. En ese sentido, y haciendo referencia a la Princesa de Asturias, asegurando que «nacer en Europa, en 2005, significaba llegar al mundo en un momento de expansión sin precedentes de la libertad, la paz y la integración europea», siendo ese el momento en el que más cerca se ha estado de «hacer realidad la visión de una Europa única y libre».
Desde entonces, señala, han tenido lugar una sucesión de crisis que han dejado como consecuencia un «cúmulo de amenazas externas e internas», que han llevado a «que todo lo conseguido desde 1945, se encuentre hoy amenazado en su propia existencia». «¿Cómo podemos seguir hablando, por ejemplo, de una Europa de «posguerra» cuando estamos presenciando en Ucrania una guerra a gran escala que ya dura más que la Primera Guerra Mundial y que puede haber costado dos millones de muertos y heridos?», plantea el historiar.
En este sentido, Garton Nash señala que, por su parte, tratará de seguir aportando «cuando pueda», con su pluma y con su voz, pero señala que el futuro tanto de Europa como la libertad dependerá cada vez más de la generación de europeos a la que pertenece su Alteza.
Para reformar y ampliar una Europa libre, Timothy Garton Ash ha planteado durante su discurso tres cuestiones fundamentales. La primera, «un compromiso profundo con la búsqueda de la verdad, sustentado en el examen crítico de las pruebas y en hechos contrastados». Haciendo referencia a la obra del historiador Marc Bloch, Apología para la historia o el oficio de historiador, el premiado ha rescatado aquella cita que fleja como en varios periodos de la historia europea en los que «era como si una vasta sinfonía de engaños resonara de un extremo a otro de Europa».
«Hoy nos estamos adentrando probablemente en un periodo semejante, en el que las redes sociales, la inteligencia artificial, las potencias hostiles y algunas personas en puestos de poder interpretan otra «vasta sinfonía de engaños», ha añadido. Por ello, asegura que el papel de las profesiones dedicadas a la búsqueda de la verdad, como «la investigación académica o el periodismo, pero también el derecho, serán más importante que nunca».
«No basta solo con buenas políticas: hacen falta también instituciones respetadas, capaces de adaptarse continuamente»
Como segundo pilar fundamental, Garton Nash apunta a la confianza, haciendo referencia a la «profunda crisis» que atraviesa hoy en día la democracia liberal en casi toda Europa «Es preciso recuperar esa confianza», señala, y para ello, «no basta solo con buenas políticas: hacen falta también instituciones respetadas, capaces de adaptarse continuamente, así como las aportaciones de personas individuales en todos los ámbitos de la sociedad».
Por último, ha recurrido a la palabra tiquitaca y al jugador argentino presente en la ceremonia, Lionel Messi, señalando que «la lección que el fútbol ofrece a Europa es que el éxito requiere tanto del genio individual como de un sofisticado trabajo en equipo. Cada jugador posee su propio talento, ya sea en defensa, en ataque o en el centro del campo, pero todos actúan como uno solo cuando despliegan ese asombroso estilo de juego español de pases rápidos, en el que todos parecen saber, de manera casi milagrosa, no solo dónde están los demás, si no dónde estarán dentro de cinco segundos».
En este sentido el premiado desea que las naciones, Estados y regiones de Europa fueran capaces de hacer lo mismo, combinando,«como siempre ha hecho Europa en sus mejores momentos, la diversidad y la unidad». «Seríamos imbatibles», ha concluido.