Habrá dos filtros para cada partido y no se descartan encuentros a puerta cerrada
10 jun 2016 . Actualizado a las 08:23 h.El Francia-Rumanía de esta noche no solo será el partido inaugural de la Eurocopa de Francia, sino el escaparate en materia de seguridad del país anfitrión, lastrado en los últimos tiempos por los atentados terroristas.
En el primer encuentro habrá 1.100 policías y más de 1.250 agentes privados que formarán dos círculos de seguridad. Un botón frente a los 72.000 agentes que ha movilizado el gobierno francés y los 13.000 miembros de seguridad privada que se han contratado para la ocasión.
Pero la seguridad para Francia no solo es una cuestión de número. Para comenzar, cada estadio tendrá su particular tela de araña. Cada uno de ellos estará protegido por un doble perímetro de seguridad durante los partidos con un doble filtro para todos los espectadores, que han sido invitados a acudir al campo con más antelación que nunca para no perderse parte del partido.
Incluso, y para situaciones extremas, no se descarta celebrar partidos sin público en las gradas en el campeonato que hoy comienza. «Hemos analizado todas las hipótesis y entre ellas evaluamos la posibilidad de celebrar partidos a puertas cerradas», dijo Jacques Lambert, presidente del comité organizador durante una conferencia de la UEFA en el Stade de France en París.
Pero no serán los estadios los únicos escenarios a cuidar, sino que la organización ha puesto especial énfasis en las «fan-zones», cuya custodia estará a cargo de la seguridad privada. Además, han viajado a Francia 180 miembros de policías de otros países para ayudar en la función de control. Los hoolingans ingleses son uno de los principales focos de preocupación.
Francia también ha decidido activar un sistema contra un ataque con armas químicas y distribuyó por todo el país 49 unidades de desintoxicación. Incluso el Ministerio del Interior galo presentó una aplicación para los smartphones, que alertará a los usuarios en caso de una amenaza terrorista.
A mayores, la Eurocopa comienza en medio de huelgas en Francia, que afectan especialmente al sector del transporte. Hay una en el ferrocarril y otra anunciada de Air France.