Portugal vence a Croacia en la prórroga y se planta en cuartos de la Eurocopa

Colpisa

DEPORTES

FRANCISCO LEONG | Afp

Un gol de Quaresma a los 116 minutos dan el pase a la selección lusa tras un partido gris que enloqueció en el tiempo extra

25 jun 2016 . Actualizado a las 23:45 h.

Un gol de Ricardo Quaresma a los 117 minutos, tras un disparo de Cristiano Ronaldo, clasificó para los cuartos de final de la Eurocopa a Portugal, que venció por 1-0 a Croacia en el estadio Bollaert-Delelis de Lens. Portugal se enfrentará en cuartos de final a Polonia, que superó en el primer partido de octavos a Suiza en la tanda de penaltis.

Mucho ruido y cero nueces hasta los apasionantes instantes finales de la prórroga. Cuando los penaltis parecían la solución a un partido infumable, Croacia se abrió y murió en un contragolpe. Desgracia para los balcánicos e imerecido premio para una Portugal más mezquina que nunca. Perisic había rematado al palo y justo en la contra posteriorQuaresma selló el paso de los lusos a sus sectos cuartos de final consecutivos. Lo hizo tras el único disparo a puerta de Cristiano en todo el partido, rechazado por Subasic, para que la empujase el viejo extremo del Besiktas.

El que se presumía gran choque de estilos entre el virtuosismo colectivo de Croacia y el coloso Cristiano Ronaldo, resultó un bodrio infumable, el peor partido de la Eurocopa hasta esa locura final. Hay que ser muy aficionado al fútbol, a la táctica y a los detalles, para no improvisar otro plan sobre la marcha. Ni un solo lanzamiento a puerta de ninguno de los dos equipos en el tiempo reglamentado. Y eso con el insaciable Cristiano en el campo. Sobran las palabras.

Visto lo visto en Lens, da pena ver que España asome por el otro lado del cuadro. Un justo castigo por distraerse ante los croatas, quizá sin saber lo que suponía perder ese partido en lugar de amarrar el empate con el que los balcánicos parecían encantados. Cuando el miedo y la táctica se imponen al deseo de vencer y a la improvisación, este juego pierde su magia. Ajedrez sobre el césped, pero sin la inteligencia de los grandes maestros. Involución del deporte rey.

Portugal dispone de jugadores con nivel sobrado para gobernar los partidos, tal y como hizo en la primera fase pese a esos tres empates que le hicieron clasificarse como una de las cuatro mejores terceras. Pero salió asustada por el poderío que exhibieron los croatas en la fase de grupos. Extrañas variaciones en el once maquinadas por el veterano Fernando Santos y su equipo de colaboradores. Se esperaba que apostase al fin de inicio por el joven Renato Sanches, casi un menor de edad fichado del Bayern de Múnich al Benfica, previo pago 35 millones de euros, pero no se arriesgó. Insistió por delante de la defensa en William Carvalho, la roca del Sporting de Lisboa.

Trabajador, atento en las ayudas y tácticamente muy bueno, pero con dificultades en la salida de balón. No da un pase entre las líneas del rival. Modric, tiesos La gran novedad fue Adrien Silva, nacido en Francia, como el lateral Raphael Guerreiro. Es un buen jugador, ya que además de visión de juego tiene gol, pero su principal misión consistía en vigilar a Luka Modric para que el madridista no disfrutase de una salida cómoda de balón y pusiera en marcha la máquina ajedrezada.

Charles Platiau | Reuters

En los croatas, Ante Cacic insistió en su once tipo, sin el atlético Simed Vrsaljko, pero con algún matiz. Perisic, autor del gol que dejó a España segunda, se tiró hacia la banda derecha. Tiene capacidad para profundizar también por ahí, pero se le vio menos alegre y vertical de lo habitual. Condicionado quizá por sus vigilancias defensivas, se dejó ver más por ese corte de pelo, teñido con los colores de la bandera croata, que por sus internadas.

Jugó de inicio Luka Modric, muy mermado porque hace sólo ocho días había sufrido un problema en el aductor en el choque de las bengalas antre la República Checa. Bajó a recibir tanto, que por momentos pareció un central más y se alejó en exceso de la zona de influencia. El barcelonista Ivan Rakitic sufrió una estrecha vigilancia y del ariete Mario Mandzukic sigue sin haber noticias positivas en esta Eurocopa.