Cavendish firma el triplete y Van Avermaet mantiene el amarillo

El británico logró su tercer triunfo en esta edición en una etapa en la que Van Avermaet aguantó el liderato

Afp

El británico Mark Cavendish (Dimension Data) ha sido el vencedor de la sexta etapa del Tour de Francia disputada entre Arpajon-sur-Cère y Montauban, de 190,5 kilómetros, en la que el belga Greg Van Avermaet (BMC) mantuvo el maillot amarillo de líder. Cavendish, intratable, invirtió un tiempo de 4h43:48 y desbancó sobre la línea al alemán Marcel Kittel (Etixx) y a otro británico, Daniel McClay (Fortuneo) En la general no hay cambios y Van Avermaet aventaja en 5:11 minutos al francés Julian Alaphilippe (Etixx) y en 5:13 al español Alejandro Valverde (Movistar).

Los protagonistas de la escapada del día fueron el checo Jan Barta (Bora-Argon) y el japonés Yukiya Arashiro (Lampre), quienes atacaron de salida camino de Montauban con permiso de un pelotón que permitió la aventura bajo el intenso calor que marcó la jornada. En la jornada previa de los Pirineos, el gran grupo mantuvo a raya la aventura del dúo de cabeza, que acabó echándola abajo a 22 kilómetros de meta. El final fue desordenado, pero en la recta apareció Cavendish para anotarse la victoria número 29 en el Tour. Este viernes se disputa la séptima etapa entre L'Isle-Jourdain y Lago de Payolle, de 162,5 kilómetros, primera incursión en los Pirineos con el Col del Aspin cerca de meta.

En la salida de Arpajon-sur-Cére, una pequeña localidad de 6.500 habitantes del Canal, pañuelos sanfermineros en el Movistar y debate sobre el «abandono» de Contador por parte de sus compañeros en la etapa precedente. El madrileño admitió que «una cosa fue la orden del equipo y otra lo que decidió Kreuziger». Lo aclaró. La etapa presentaba incógnitas, con tres pequeños puertos, propicia para todos, esprinters, rodadores o aventureros, y de transición pura para los favoritos, que afilan las uñas ante la llegada de los Pirineos. El calor aderezó la jornada del Macizo Central, donde los «kamikazes» no faltaron a la cita.

El checo Jan Barta (Bora) y el japonés Yukiya Arashiro (Lampre) se echaron al monte por las carreteras del Cantal. El primero un fijo en las fugas, probó por enésima vez; y el oriental, otro valiente, formado en Francia, que hizo historia en 2012 cuando se convirtió en el primer nipón en terminar un Tour de Francia. Nadie se alteró en el pelotón. Por aquello de tomar la responsabilidad del liderato, el BMC de Van Avermaet tiró del grupo para mantener a raya a los aventureros, que nunca se hicieron a la idea de poder alcanzar la gloria en Montauban.

A 22 kilómetros de meta, Arashiro y Barta se perdieron en el mar del pelotón, que mostraba dientes apretados en la lucha por las posiciones delanteras. Hasta el Sky tomó el mando del grupo, para descontento de los velocistas, que prefieren que los equipos sin opciones no alteren el orden si no van a disputar el esprint. Los «guepardos» defienden su habitat. No hubo treno para el esprint. Ningún equipo tomó el mando. La aproximación fue una batalla de mil colores, pero sin dominio, una constante en este Tour. Cada uno por su lado. Marcel Kittel fue el primero en lanzar el esprint, con Kristoff con ganas de estrenarse, y Sagan peleando el maillot verde con uñas y dientes.

Cuesta abajo y con viento favorable el «Expreso» se convirtió en un tren bala. Remontó llegando desde atrás y levantó los brazos al cielo. De nuevo la gloria para Cavendish, el rey indiscutible del esprint en el Tour 2016. Este viernes se disputa la séptima etapa entre L'Isle-Jourdain y Lago de Payolle, de 162,5 kilómetros, primera incursión en los Pirineos con el Col del Aspin cerca de meta.

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