Primer caso de agresión sexual en el Parque Olímpico de Río

La Voz RÍO DE JANEIRO / AFP

DEPORTES

SERGIO MORAES | Reuters

Un vigilante de seguridad del velódromo fue arrestado como posible autor del delito

02 ago 2016 . Actualizado a las 20:47 h.

En los registros de la policía federal brasileña hay un dato estremecedor: el gigante sudamericano vive una agresión sexual cada 11 minutos. Una lacra que se suma a todas las turbulencias que están sacudiendo al país por la inestabilidad política y la crisis económica y que ayer llegó al Parque Olímpico. Un guardia de seguridad privado fue detenido tras atacar sexualmente a una bombero que estaba dormida dentro del velódromo situado. El presunto agresor puede enfrentarse a una pena de dos a seis años de cárcel si es sentenciado por el delito de ataque sexual de una persona en situación vulnerable. Brasil registra altísimas tasas de violencia contra las mujeres. Según expertos y movimientos feministas, en el país impera una «cultura de la violación» que fomenta estos crímenes.

Pero el suceso deja también en entredicho uno de los puntos más débiles de Río de Janeiro, la seguridad. En este sentido, miles de guardias de seguridad privados trabajan en los Juegos y un total de 85.000 militares y policías están a cargo de la vigilancia de la ciudad durante la cita planetaria, el doble que en Londres-2012 y un récord histórico para cualquier evento de las mismas características.

Más atención en la Villa

Tras el robo a la delegación de Australia de un ordenador y de camisetas durante la evacuación de un incendio, los organizadores han decidido reforzar la seguridad en la Villa.

La jefa de la misión australiana, Kitty Chiller, relató que en el robo podrían estar implicados los propios bomberos o personas que se hicieron pasar por ellos. «Cuando llegué, que era en medio de la evacuación, vi a tres bomberos caminando hacia fuera de los edificios con camisetas del equipo», afirmó, Chiller, quien agregó: «Pensé que tal vez ellos nos habían ayudado a la evacuación y las camisetas eran un regalo. Pero después se comprobó que eso no había sido así y eso es preocupante», agregó.

Después del incendio, Chiller aseguró que los organizadores de Río 2016 reforzaron la seguridad en toda la Villa Olímpica. «Hay más presencia de seguridad de la que hubo al principio, cuando había muchos contratistas y trabajadores en la Villa tratando de terminar nuestro edificio a tiempo», comentó la responsable de la delegación.

Los índices de criminalidad en Río han sido una de las mayores preocupaciones para los responsables de la candidatura de la cita olímpica. De hecho, sin ir más lejos, el equipo chino también reveló que varios miembros de su delegación fueron objeto de diversos robos.

Kitty Chiller confesó que, a su juicio, debido a la gran extensión de la Villa Olímpica, que alberga a miles de atletas y equipos de apoyo, «los robos serán inevitables».