Julius Yego, el campeón sin billete

Xosé Ramón Castro
x. r. castro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

TONY KARUMBA | Afp

El primer oro en jabalina de Kenia, sin pasaje a Río, voló de «polizón» a Luanda

08 ago 2016 . Actualizado a las 07:35 h.

El actual campeón del mundo de lanzamiento de jabalina casi se queda sin opciones de luchar por las medallas en Brasil. Julius Yego, el keniata que asombró a todos colgándose el oro mundial en Pekín después de aprender a lanzar por los vídeos de YouTube, pasó el susto de su vida en el aeropuerto de Nairobi cuando se unió a la nutrida expedición atlética de Kenia para viajar a Río de Janeiro. Julius no tenía billete, lo denunció en las redes sociales y acto seguido sus compañeros de selección se amotinaron negándose a viajar si no era con el primer jabalinista keniano campeón de la historia. Al final, pudo volar sin billete hasta Luanda (Angola). Escala previa para desde ahí enlazar con Brasil.

«Estoy derrotado! No tengo billete! ¿Qué está sucediendo aquí?», escribió en su cuenta de Facebook a primera hora de la jornada del domingo. Desde el principio recibió la solidaridad de todos sus compañeros de selección, que se negaron a subir al avión sin el lanzador, lo que provocó un aluvión de movimientos y de llamadas telefónicas por parte de la Federación de Kenia hasta que se alcanzó una solución de consenso, aunque incompleta. Kenya Airways permitió a Julius viajar sin pasaje a Luanda (Angola) y desde allí poder enlazar con Brasil. «He aceptado viajar a Angola y ver qué ocurre allí. Os mantendré informados», comentó Julius antes de partir a sus seguidores a través de las redes sociales.

Sus problemas de billete fue la gota que colma el vaso en una semana en donde el lanzador ya había mostrado su enfado por no poder contar con su entrenador, José Mosonik, en Río de Janeiro. Porque el Comité Olímpico de Kenia, con quien tuvo una agria discusión en la jornada del sábado, solo ofrece avión para el técnico un día antes del inicio de la competición de jabalina, cuestionando el campeón por qué no puede contar con su persona de máxima confianza una semana antes para poder entrenar con total normalidad.

Todo, en un año en donde Julius ha estado lejos de la forma que le llevó a sorprender al mundo con el oro el jabalina con un portentoso lanzamiento de 92,70 metros, la tercera mejor marca mundial de todos los tiempos. Fue entonces cuando trascendió que había aprendido a lanzar la jabalina en su Kenia natal viendo vídeos de YouTube y que más tarde, por medio de una beca, había podido perfeccionar su técnica en Finlandia, una de las mecas de esta disciplina deportiva, entrenando con Petteri Piironen, uno de los gurús de la disciplina.

Ahora, como uno de los referentes de la modalidad, debía aspirar a todo en Río, pero los últimos pasajes, unidos a su estado de forma, ponen en duda el papel que pueda desempeñar. En medio de un caótico viaje, el campeón no fue el único que tuvo problemas para volar. También vivieron un día ajetreado la maratoniana Catherine Ndereba y el mediofondista Elijah Managoi. Otros, como Asbel Kiprop, Faith Chepngetich o Brimin Kipruto, decidieron desplazarse por su cuenta. Un lío más en una federación keniata bajo la sospecha de la corrupción.