«Estaba preparado para hacer algo más pero me pudieron los nervios»

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

DEPORTES

El asturiano Jorge Díaz se va de Río «algo decepcionado» tras haber quedado fuera de la final de carabina de aire de 10 metros

10 ago 2016 . Actualizado a las 12:55 h.

Algo decepcionado. Así describe cómo se siente Jorge Díaz tras haber quedado fuera de la final de tiro con carabina de aire comprimido desde 10 metros en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Para el asturiano, de 30 años, esta era su primera cita olímpica. El tirador se va con mal sabor de boca  tras haber quedado vigésimo séptimo en la ronda clasificatoria. Díaz acabó con 620.9 puntos, lejos del italiano Niccolo Campriani, actual subcampeón olímpico de esta especialidad y que lideró la fase previa con un nuevo récord olímpico: 630.2. Por detrás del italiano acabaron el ruso Vladimir Maslennikov (629.0) y el croata Petar Gorsa (628.0). «Me siento algo decepcionado porque estaba preparado para hacer algo más, pero los nervios pesaron más que el resto», reconoce. A pesar de todo, asegura que la experiencia de participar en unos juegos ha sido muy buena y que le gustaría tener la oportunidad de repetirla.

Respecto a la difusión de esta disciplina, los Juegos Olímpicos son siempre un escaparate para los deportes más minoritarios. Reconoce que el tiro es aún un gran desconocido para el público. «Ayudaría más si se diera mayor difusión en los medios de comunicación, sobre todo en la televisión. Es un deporte entretenido para el deportista y para el espectador».

Sobre la controversia por el estado de las instalaciones de Río, el asturiano asegura él no tuvo ningún problema. «La verdad es que llegué unos días más tarde que mis compañeros y me las encontré en buen estado. Ya había luz en todas las habitaciones y agua caliente, que eran las quejas principales. De hecho, me pareció una villa muy bonita»

Jorge Díaz logró la plaza olímpica para el equipo español de tiro tras acabar en la undécima posición en el Europeo celebrado en marzo. En esta competición, el asturiano se hizo con uno de los tres últimos billetes olímpicos de esta disciplina para los Juegos de Brasil.