Echegoyen parte hacia el segundo oro

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO LOIS RÍO DE JANEIRO / ENVIADO ESPECIAL

DEPORTES

Paulo Alonso Lois

La actual campeona olímpica de 49er abre los Juegos ante los misteriosos vientos de Guanabara

12 ago 2016 . Actualizado a las 16:34 h.

En la bahía de Guanabara, los cerros propician rachas cambiantes de viento. Variaciones constantes que obligan a una permanente toma de decisiones, a ajustar la estrategia a cada rato. En ese escenario de mar, selva y montañas, y en el campo de regatas que se sitúa bajo el Pan de Azúcar -el mismo que acogerá la regata decisiva por las medallas- defiende desde hoy (18.05 horas) su corona la pontevedresa Támara Echegoyen, curtida en los mares del mundo. Vigente campeona olímpica de Elliott 6m, una clase que desapareció del programa después de los Juegos de Londres, desde el 2013 se bate en 49er FX, con la púrpura del último título mundial de Clearwater (Florida) de su parte. Le acompaña como tripulante la cántabra Berta Betanzos. Y juntas aspiran a demostrar la evolución de un barco que se clasificó para Río ya hace más de dos años.

En la Marina da Gloria la flota lamenta estos días la borrasca que agitó el campo de Pan de Azúcar el miércoles, en el inicio de la regata de Nacra 17. Un anticipo de lo que puede suceder si surge otro frente, aunque hoy debería de haber remitido su influencia. «En todas las áreas de dentro de la bahía el día resultó muy difícil. Entró el viento muy del Oeste, algo que pocas veces o nunca lo habíamos visto aquí, rachas por todos lados y continuos cambios de vientos», explica Pepe Lis, el entrenador de Bueu que prepara el 49er FX español.

«El parte del miércoles anunciaba Suroeste, y lo hubo fuera, pero no dentro de la bahía. La previsión para mañana -por hoy- es de vientos térmicos flojos y medios, de 8 a 12 nudos», avanza el entrenador gallego. En teoría, cuanto más sople, mejor para un barco algo más pesado y potente que el resto, como el de Echegoyen y Betanzos.

Lis explica el porqué de los cambios constantes, más en el campo de regatas que hoy acoge las tres primeras pruebas de 49er FX: «El viento tiene que rodear el Pan de Azúcar y lo puede hacer por un lado, por el otro o por los dos. Y ahí es donde se celebrará la medal race», razona después de superar las mediciones del barco y dejar todo listo.

«Aquí hay que estar atentos, tener algo de suerte y acertar en una regata de locos. No creo que haya países con muchos primeros puestos», resume Lis. El 49er FX del astillero Mackay de Echegoyen y Betanzos, con velas North Sail, lleva desde junio en Guanabara. Con ese barco fueron sextas en el Mundial de Argentina en noviembre y ganaron el de Clearwater en febrero.

Un talismán para atacar un desafío inédito en el deporte gallego, el segundo oro en los Juegos, pues David Cal colecciona cinco medallas, pero con una dorada y cuatro platas. Solo una española tiene dos títulos olímpicos, la también regatista Theresa Zabell, aunque celebró sus dos victorias en la misma clase, 470.

Una semana intensa

Durante cuatro días, Echegoyen afrontará tres pruebas, de las que descartará el peor resultado para pasar a la medal race del próximo jueves 18 de agosto, que puntuará doble y decidirá el podio, con los diez mejores barcos. Mañana la pelea en ese escenario cambiante y misterioso de Guanabara le llevará al campo de la Escola Naval.

El talento y la valentía de Iago López, a escena

CARMELA QUEIJEIRO

Tienen reciente el título de campeones de Europa, el oro en la Copa del Mundo de Miami, la progresión del final del tortuoso proceso de clasificación olímpica y el descaro de la juventud. Por eso el barbanzán Iago López, de 26 años, y el cántabro Diego Botín, de 22, abren hoy los Juegos en la clase 49er como uno de los barcos más peligrosos. Apenas llevan dos años juntos, pero los resultados hablan por ellos. Como el cuarto puesto de hace unas semanas en el Campeonato Sudamericano en Guanabara, en el mismo escenario en el que hoy abren los Juegos (13.00).

«Tienen una clase excepcional. En dos años han pasado de empezar en la clase a ser uno de los cinco o seis mejores barcos», explica su entrenador, Carlos Llamas.

Y aunque en principio formaban un barco que lucía más con vientos fuertes, ahora les conviene que las condiciones vayan cambiando cada día. «Ahora nos interesa más una semana con diferentes condiciones. Tenemos todo donde queríamos», razona Llamas ante las tres primeras pruebas en el campo de regatas del Pan de Azúcar. «Llegamos bien», coincide López. Llevan dos meses seguidos preparándose en Río, para recuperar el tiempo perdido respecto a otros barcos que estudiaron las condiciones de la bahía en varias concentraciones.

«Lo mejor es que haya variedad de condiciones. No somos los mejores ni con viento fuerte ni con flojo ni con medio. Tampoco en el global, pero es en lo que más competitivos somos. Australia y Nueva Zelanda van un punto por encima. Luego estamos ocho países: Austria, Dinamarca, Alemania, el Reino Unido, Croacia, nosotros...», esboza Botín.