El vivariense Cristian Toro y el catalán Saúl Craviotto ya tienen la medalla que premia al K2 200 más rápido del año. Su progresión de los últimos ocho meses les ha concedido el oro en la final disputada en la Lagoa Rodrigo de Freitas de Río. 

La pareja de palistas cruzó la línea de meta con un tiempo de 32,075. Sacaron 0,293 segundos de ventaja a los segundos clasificados, la pareja británica. Es la tercera medalla para el piragüismo español en los Juegos de Río. 

Toro consigue la primera medalla gallega en Río en uno de los deportes que tradicionalmente fueron un vivero para el deporte del país en los Juegos. Desde Atenas 2004, se encadenaron un oro y cuatro platas de David Cal y un título olímpico de Carlos Pérez Rial, Perucho.

Pese a solo competir juntos desde enero, confirmaron las expectativas que habían generado con sus éxitos de los últimos meses, cuando fueron campeones de la regata de clasificación olímpica, vencedores de la Copa del Mundo de Duisburgo y mejor tiempo de las cuatro mangas celebradas el pasado miércoles en la pista olímpica de Brasil. Esa victoria les había permitido acceder directamente a la final sin pasar por la semi, con un registro de 31,161 segundos que no les había dejado plenamente satisfechos por una salida mejorable.

Cristian Toro nació en Isla Margarita. Su madre es de Lugo, y sus padres se afincaron en Viveiro él cuando tenía 9 años. Pronto empezó a palear, descubrió un talento descomunal para el piragüismo y confiesa que pisó siempre el lugar adecuado en el momento justo. Ese viaje continuo le llevó primero a un centro de entrenamiento en Lugo, durante los dos únicos años que estuvo abierto. El Fluvial de Lugo le concedía mejores condiciones para entrenar de las que tenía en Viveiro. Luego se integró durante cinco temporadas en la concentración de la selección española en Madrid. Y desde hace un lustro se machaca en el embalse de Trasona. En Avilés encontró el lugar ideal para explotar sus condiciones de purasangre del kayak. Sobre todo, con sus éxitos del último curso, a los 24 años. Desde que integra el K2 200 español junto al catalán Saúl Craviotto.

Craviotto, de 33 años, se convirtió en uno de los mejores kayakistas del planeta en los Juegos de Pekín 2008. Junto a Carlos Pérez Rial, Perucho, pese a clasificarse tarde para la cita de China, ganaron un oro memorable en K2 500. El catalán se colgó la plata en Londres en K1 200. Y desde finales de enero integra el K2 200 junto a Toro, al que ha transmitido todo su saber estar en pruebas de máxima exigencia.

Su barco se convirtió muy pronto en invencible. El vivariense aportó su salida explosiva para mejorar la primera parte de la prueba. El catalán contribuye a que el barco rinda sin perder ritmo en el tramo final. Una combinación explosiva en un tiempo récord.

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El gallego Toro y el catalán Craviotto, medalla de oro en piragüismo