La Voz / Redacción

La selección española de baloncesto se sube a un podio olímpico por tercera vez consecutiva. El bronce es el cierre glorioso para la generación dorada del básket en España, la que llevó a este deporte a cotas antes sólo soñadas. En un partido jugado a cuchillo contra una peleona Australia (88-89), el equipo de Scariolo se puso el mono de trabajo y sudó para ganar la decimosexta medalla del deporte español en Río 2016.

Dos tiros libres de Sergio Rodríguez a 5 segundos del final, tras una protestada falta de Patty Mills sobre el canario, acabaron con la resistencia tenaz de una Australia que exigió a España hasta el límite de sus fuerzas. La enésima actuación titánica de Pau Gasol (31 puntos y 11 rebotes) y la chispa del Chacho en el cuarto decisivo desequilibraron un choque jugado más con el corazón que con la cabeza, pero que por encima de todo rubrica la trayectoria casi mitológica de la selección. 

La lucha por el bronce es uno de los partidos que más atenaza en un campeonato. Si a eso se suma dos defensas extenuantes resultó un partido poco vistoso, con canastas sudadas como si fueran sacadas de la mina. España se aferró a su intensidad en la retaguardia y al talento de Pau Gasol y Nikola Mirotic para llevar siempre la delantera en el marcador. A pocos puntos, cortocircuitando el movimiento de balón de una Australia que había gustado mucho en la fase previa, aprovechando el pobre acierto oceánico en el triple, la selección de Scariolo sumó 16 puntos en exclusiva de Pau y Mirotic para abrir 7 puntos de diferencia y empezar a gestionar ese colchón.

Se sumó Claver con dos triples claves desde las esquinas para sostener a una segunda unidad que, como siempre, tardó en arrancar pero empezó a coger vuelo con Navarro y Hernangómez. España alcanzó una primera máxima de 9 puntos (23-32) al arranque del segundo cuarto, y amenazó rotura cuando encadenó dos triples seguidos de Gasol (28-40). Fue ahí donde la cosa se estancó. Australia, dura atrás y pertinaz en ataque, encontró un pequeño filón en el ataque de Patty Mills Y David Andersen al bloqueo directo de España, la cruz de este equipo. Un parcial de 10-0 para los aussies igualó el partido al descanso (38-40).

El partido entró en un ritmo incómodo en el tercer cuarto. Australia subió el pistón subida a la moto de Mills, un tormento desde el triple y con cada bloqueo. Ricky Rubio forzó la quinta falta de Bogut con mucho tiempo por delante y Gasol lo aprovechó para sostener a España en el arreón del rival. El catalán se fue al banquillo con 25 puntos, gigante de nuevo a pesar de sus problemas físicos. Dos triples de Mirotic y Rudy Fernández cuando más llovía aliviaron un partido que se pasó al golpe a golpe. Ahí Australia se sintió más cómoda, llegó a tener su primera ventaja (43-42) pero España llegó al cuarto decisivo por delante (64-67).

Pocas veces en este torneo, ni siquiera ante Estados Unidos, había encajado el grupo de Scariolo tantos puntos en un período. No le funcionó ni esa zona que desactivó a sus rivales en la previa y se le atragantó a los NBA. Necesitaba España su mejor versión defensiva para aferrarse al bronce que rubricase la mejor generación de la historia del baloncesto. Se las apañó como pudo para contener el pick and roll de Mills, otra sangría en el rebote ofensivo y la irrupción de Broekhoff desde el banquillo. Los puntos decisivos de Pau Gasol y la decisión de Sergio Rodríguez acercaron a España al bronce.

El final fue un tiro al aire. Ambos equipos agonizaban en cada defensa y encontraban sus armas para hacer daño en ataque. Gasol se imponía en la zona australiana, pero los aussies no se rendían. El marcador cambió varias veces de dominador en el último minuto y medio, en un final de infarto. Palmeó Baynes con 9 segundos por disputarse para poner a Australia uno arriba (88-87). Pero dos tiros libres del Chacho rubricaron el bronce y una trayectoria brillante de más de una década.

88; Australia (17+21+26+24): Mills (30), Dellavedova (6), Ingles (4), Bogut (2) y Baynes (6) -cinco inicial- Andersen (15) Martin (0), Broekhoff (13), Lisch (0) y Motum (12).

89, España (23+17+27+22): Ricky Rubio (3), Llull (2) Rudy Fernández (10), Mirotic (14) y Gasol (31) -cinco inicial-, Navarro (3), Hernangómez (2), Felipe Reyes (7), Sergio Rodríguez (11) y Claver (6).

Árbitros: Belosevic (SRB), Anderson (USA) y Vázquez (PUR). Eliminaron, por cinco faltas personales, al australiano Bogut

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España conquista el bronce ante Australia en un apasionante final