El último servicio de los inmortales

España aspira a despedirse de los Juegos con una medalla de bronce frente a Australia


Redacción / La Voz

Llegó la hora de echar el cerrojo. España disputa esta tarde, a las 16.30 horas, su último partido en Río de Janeiro. Un duelo contra Australia en el que buscará una medalla de bronce con la que engrosar el brillante palmarés de la última década. El círculo se cierra y, posiblemente, algunos de los baloncestistas más emblemáticos del combinado nacional realizarán hoy su último servicio con la selección. Este es un motivo más para afrontar el choque como si no hubiese un mañana. Un reto adicional para que los que se licencien en Río de Janeiro lo hagan con honores.

 España llega a la lucha por el tercer puesto con la sensación de que podría haber estado en la final. La evolución contemplada contra Lituania, Argentina y Francia no tuvo continuidad el gran día. Estados Unidos segó, una vez más, el gran sueño de Gasol y Navarro: completar con el título olímpico un palmarés intachable con la selección nacional.

Sin embargo, no hay tiempo para las lamentaciones. El conjunto de Scariolo deberá recuperar su mejor versión para no verse despojado de las medallas, un palo que sería demasiado gordo para una generación muy brillante.Gasol, que arrastra problemas en un gemelo, volverá a saltar a la cancha si no surgen contratiempos de última hora. Y, si el equipo nacional recupera sus mejores armas, tendrá muchas oportunidades de batir a Australia.

Fortaleza mental

Curiosamente, una de las dudas del encuentro de esta tarde radica en conocer cuál será el estado anímico del conjunto oceánico. Después de maravillar en la primera fase y aplastar a Lituania en cuartos, Australia fue vapuleada por Serbia en el cruce de semifinales (87-61). Fue una derrota tan dolorosa como sorpresiva para los boomers, que ahora se han visto abocados a la lucha por una medalla de bronce que podría saberles a poco.

 No obstante, el conjunto oceánico posee calidad para plantearle problemas a España. Bogut, Mills y Dellavedova son los baloncestistas que más llaman la atención de la selección australiana. Pero otros como Baynes, Ingles o el veterano Andersen también son pilares a tener en cuenta. Y Hernangómez, interior de la selección nacional, desconfía de los australianos. «Van a salir a morder», vaticina.

España también deberá rehacerse del varapalo que supuso caer eliminada a manos de Estados Unidos. El choque del viernes fue equilibrado y en el seno del equipo quedó la sensación -como manifestaron Navarro, Gasol o Rudy- de que podría haberse hecho algo más. Subirse al podio mitigará, en parte, el dolor de aquella derrota. España ha intensificado con el paso de los partidos la presión sobre los perímetros contrarios. Y a partir de la defensa pueden aparecer las posibilidades reales de triunfo para los de Sergio Scariolo. Australia firmó un paupérrimo 4 de 31 en triples en la semifinal contra Serbia. Sin el acierto exterior -y también merced al gran trabajo defensivo de los balcánicos-, el ataque de los boomers se hizo trizas.

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