De refugiado a nuevo héroe de Bremen: la historia de Ousman Manneh

Con solo 19 años ha hecho historia en la Bundesliga y asegura que solo le gustaría tener a su lado a su madre y a su hermana


Dos años después de llegar a Alemania como refugiado, Ousman Manneh ha hecho historia en la Bundesliga. El joven de 19 años se convirtió el sábado en el primer gambiano que marca un gol en la Liga alemana al anotar para el Werder Bremen en el duelo ante el Bayer Leverkusen.

La historia de Manneh suena a cuento de hadas. Es un rayo de esperanza en la complicada crisis de refugiados. Ha pasado de ser un adolescente que llegó al país europeo huyendo de Gambia a ser un golpe de suerte para el Werder Bremen. «¿Está pasando de verdad? ¿He marcado un gol? Mi mayor sueño se ha hecho realidad», comentó el artífice del tanto que dio la victoria a su equipo ante el Leverkusen (2-1).

El nuevo entrenador del Bremen, Alexander Nouri, decidió sacarlo de la tercera división para contar con él en su equipo y Manneh no le defraudó al anotar su primer gol en su cuarto partido de liga. El primer tanto de un gambiano. «No sé si sólo lo he soñado», comentó el delantero. En su casa en África su madre esperaba las novedades. «Hablo cada día con ella. Está muy orgullosa, aunque no entiende nada de fútbol», indicó el joven futbolista que después de dos años sigue estando solo en un país que para él era totalmente ajeno.

Consiguió llegar a Alemania en el 2014 con gran esfuerzo. Sin embargo, prefiere no hablar sobre ello. «No quiero que me pregunten continuamente sobre ello porque eso provoca que me acuerde de lo que pasó y entonces vuelve a salir todo a la superficie», comentó en una ocasión sobre su huida del país. Manneh tuvo suerte dentro de la mala suerte. El entonces joven de 17 años acogido en un centro de refugiados en Bremen comenzó a darse a conocer en el verano boreal del 2014 en las canchas de la región del norte de Alemania. «Desde que era pequeño siempre quise sólo jugar al fútbol. También cuando llegué a Bremen», recordó.

Su extraordinario talento fue reconocido. En primer lugar por el Blumenthaler SV, que le permitió jugar en la liga regional juvenil A. En un torneo de pretemporada Manneh marcó cinco goles ante el SV Meppen. «Ousman se escapaba fácilmente del rival. No era normal», comentó su entrenador de entonces, Fabrizio Muzzicato, al diario Syker Kreiszeitung. Muzzicato tuvo claro enseguida que no estaría mucho tiempo con ellos.

Tras 15 goles en once partidos Hamburgo, St.Pauli, Schalke y Werder Bremen se afanaron en hacerse con la joya. La lucha la acabó ganando el Bremen en marzo del 2015, ya que Manneh se sentía a gusto en la ciudad norteña. «Bremen se ha convertido en mi segunda casa. Aquí he hecho amigos, que me pueden ayudar. ¿Por qué debería irme?», señaló el jugador.

En la reserva del Werder Manneh tuvo la suerte de encontrar en el entrenador Nouri a un promotor. Cuando Nouri se convirtió en entrenador interino del primer equipo tras la salida de Viktor Skripniks, se llevó a Manneh con él. Las lesiones de Claudio Pizarro y Max Kruse hicieron el resto. Ahora, tras el nombramiento oficial de Nouri como entrenador jefe del Bremen es impensable un equipo sin Manneh. «Sólo soy su entrenador», opinó Nouri. Pero Manneh lo ve diferente: «Significa mucho para mí. El hecho de que esté aquí sólo se lo puedo agradecer a él. Siempre me pregunto cómo es esto posible. Estoy muy contento de que el entrenador me diera la oportunidad».

Frases como esta dejan patente la gran modestia del nuevo héroe del Bremen, muy querido entre sus compañeros de vestuario. «Es un buen chico», opinó el capitán del equipo, Clemens Fritz. «Es abierto y pregunta mucho», indicó. «Nos proporcionará aún muchas alegrías», agregó. Su contrato en Bremen se extiende hasta el 2018. Al menos, hasta ese momento está asegurada su estancia en Alemania. Sólo le gustaría poder tener a su lado a su madre y su hermana.

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