El subcampeón olímipico y Premio Princesa de los Deportes defiende castigos «mucho más duros» contra el dopaje en el encuentro celebrado en el Club Natación Santa Olaya de Gijón
20 oct 2016 . Actualizado a las 09:49 h.El subcampeón olímpico de Triatlón Javier Pérez Noya, Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2016, ha afirmado hoy que es «poca» toda lucha contra el dopaje y ha defendido que los castigos fueran «mucho más duros» porque entiende que «hay gente a la que le compensa una sanción de dos años». Estas -informa EFE- han sido algunas de las reflexiones realizadas en la reunión mantenida con los 29 clubes deportivos inscritos en la Federación de Triatlón del Principado, celebrada en el Club Natación Santa Olaya, dos días antes de recibir el galardón que le entregará don Felipe el próximo viernes en el teatro Campoamor de Oviedo.
El coloquio, moderado por el periodista Antonio Virgili, ha contado como participante especial con el triatleta Fernando Barrero, el primer rival que se impuso a Gómez Noya con 15 años en una competición celebrada en Castropol, ambos compañeros después en la selección juvenil. El subcampeón olímpico en Londres 2012 y cinco veces campeón del mundo ha mostrado su conformidad con la exigencia que obliga a los deportistas a estar localizable en caso de ser requerido para someterse a una prueba de control antidoping.
En cuanto a los cuidados que debe de tener un competidor, ha sostenido que un deportista profesional «no debe de olvidar nunca que lo es» y ha afirmado que los tres pilares del rendimiento de un deportista son el entrenamiento, la alimentación y el descanso. Buscar la manera de mejorar el rendimiento es «clave», ha dicho Gómez Noya, que ha reconocido que le gusta ser «crítico» consigo mismo.
«Sé que a mi edad ya no voy a dar un gran salto, pero también se tiene experiencia», ha valorado el deportista gallego, que ha destacado que en los últimos 20 años el triatlón «ha crecido mucho», y ha puntualizado además que «no está reñido» ser un deportista de elite y continuar con los estudios. Gómez Noya ha admitido que ha sido «un poco» uno de los primeros triatletas sin fisuras al combinar con equilibrio la práctica de la natación, la bici y la carrera a pie, las tres especialidad que componen el triatlón.
«De pequeño no pensaba ser campeón del mundo», ha revelado el deportista que ha apostado por ir marcándose objetivos a corto plazo, primero en el ámbito local, después en el regional, más tarde en el nacional y finalmente en el internacional. Asimismo, ha recomendado a los practicantes que no les pueda la euforia en el momento de éxito ni el desánimo, porque «vas a tener momentos malos».
Respecto a los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en los que logró la medalla de plata ha recordado que hizo una carrera «buenísima» porque en la competición estuvo como tenía que hacerlo, sin cometer errores ante un rival que le ganó, sin que pudiera hacer nada por evitarlo. Quedarse apeado de los JJOO de Río «fue un palo muy duro», que afrontó como «un contratiempo más para superar», del que ha apuntado que la parte más positiva es que le ha permitido darle «un descanso al cuerpo».
Ha reivindicado la importancia de la familia en la vida del triatleta por ser «clave» sobre todo a edades tempranas ya que «evidentemente cuando eres profesional te vales por ti mismo». Por último, ha destacado que Asturias cuanta con un «entorno ideal» para la práctica del triatlón, y ha precisado que «lugares como este hay pocos en España», si bien ha concluido: «A mí me encanta también Galicia».