Dos pases de Isco desatascan al Real Madrid ante el Espanyol

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Fernando Alvarado | Efe

Morata abrió el marcador y Bale se reencontró con el gol en su vuelta tras lesión

18 feb 2017 . Actualizado a las 18:32 h.

Un brillante encuentro de Isco Alarcón, que iluminó la victoria del Real Madrid frente al Espanyol (2-0) con dos asistencias a Álvaro Morata y a Gareth Bale, bastó al conjunto blanco para llevarse tres puntos con los que se asienta en el liderato. Las apariciones de Isco a lo largo de los 90 minutos fueron clave para el conjunto blanco, que durante muchas fases del choque se atascó ante un rival que no quiso jugar demasiado. El centrocampista malagueño fue rumiando la victoria y con dos fogonazos selló el destino de sus rivales.

Isco apareció en el once pocos días después de la batalla ante el Nápoles gracias a que Zinedine Zidane apostó por hacer rotaciones. Necesitaba dar descanso a algunos jugadores y sentó en el banquillo a James Rodríguez, a Casemiro y a Marcelo. Keylor Navas, Karim Benzema y Luka Modric, ni fueron convocados. Y, Sergio Ramos, con un problema en la cadera, también se quedó en la grada. Con ese guión, el técnico francés puso siete caras nueves sobre el césped. Casilla, Pepe, Nacho, Kovacic, Isco, Lucas Vázquez y Morata entraron en acción con el objetivo de dar la razón a su entrenador. Apostar por rotar puede ser un golpe de efecto en caso de victoria pero también un duro golpe en caso de derrota.

Hasta el gol de Morata en el minuto 33, el Madrid notó alguna de esas ausencias. Aunque en todo momento tuvo controlado el partido, la movilidad del renacido Benzema frente al Nápoles y la astucia de Modric en el centro del campo, se echaron en falta ante un rival que decidió encerrarse en su campo para salir al contragolpe. Tanto el croata como el francés, son jugadores que pueden aportar esa chispa necesaria que en días de atascos a veces desaparece. Y, mientras el Madrid andaba buscando el camino del gol, el Espanyol asustó con un fuera de juego ajustado de Gerard Moreno, que tuvo que frenar en seco cuando se quedaba solo delante de Casilla.