El infierno de San Paolo mide la fiabilidad del Real Madrid

Zidane recupera a sus estrellas en ataque para buscar el séptimo pase consecutivo a cuartos de la Champions


Un ambiente infernal en San Paolo, con el que la afición del Nápoles quiere empujar a su equipo a la remontada tras el 3-1 de la ida de octavos de final de la Liga de Campeones, medirá la fiabilidad de un Real Madrid capaz de lo mejor y lo peor en el 2017, que recupera a su líder Cristiano Ronaldo y a su delantera estelar. «Les espera un San Paolo calentito», advirtió Pepe Reina nada más salir derrotado del Santiago Bernabéu. El estadio del Nápoles y un rival de fútbol vertical de calidad, es el examen al que se somete un Madrid al que le llega la hora de la verdad intentando huir de una irregularidad que marca su presente.

«El ambiente va a ser muy bonito para el Nápoles pero la motivación para nosotros va a ser tremenda. Es un estadio caliente pero también una motivación para nosotros. Es un partido de fútbol, nada más. Estamos motivados y va a ser difícil para los dos equipos, no solo para uno. Lo viví como jugador y nunca fue fácil en San Paolo. Es un campo en el que la afición está muy metida con su equipo, pero al mismo tiempo es muy bonito. Me gustan los ambientes donde la gente aprieta. Es bueno para su equipo pero también para el rival es una motivación suplementaria», dijo Zidane sobre lo que le espera en San Paolo.

Para sorpresa de muchos, el Madrid encontró el mejor de sus niveles del curso en un día repleto de presión y sin sus grandes referentes ofensivos. Las ausencias de Gareth Bale y Cristiano Ronaldo en Ipurua invitaron al esfuerzo colectivo y una actitud de jugadores de la segunda línea que incluso provocan un debate sobre el cartel de indiscutible que tiene colgado el tridente blanco. Lo seguirá siendo para Zinedine Zidane, que no tiene ninguna duda de alinear a Bale, Benzema y Cristiano en un día señalado en rojo en el calendario al que llega con gran parte de sus titulares descansados. Dani Carvajal, Marcelo, Toni Kroos, Bale y Cristiano no jugaron ante el Eibar y tendrán que dar su mejor versión física para ayudar al Real Madrid a alcanzar los cuartos de final por séptimo año consecutivo.

«Nosotros queremos ganar cada partido que tenemos y mañana será igual. Para ellos el inicio seguramente será con mucha intensidad. Lo sabemos, ellos tienen que marcar para esperar algo. Es un equipo que puede jugar en las dos facetas, puede ir a presionar y también hacer otra cosa con los jugadores que tiene saben jugar e ir rápido a la contra. Son rápidos adelante. Es un buen conjunto con muchas cosas para hacer daño al rival», avisó Zidane.

Será clave marcar y el Real Madrid es garantía de ello. Lo ha hecho en sus 46 últimos partidos en una racha de récord que se inició el 30 de abril del 2016. A ello saldrá Zidane. A lo que sabe hacer sin especular. Pidiendo actitud defensiva a todos sus jugadores, en este partido no puede quedar nadie de arriba desenganchado de ayudas defensivas, y personalidad para tener el balón y dañar a un rival que arriesgará y dejará espacios durante el partido. Es el plan trazado en un equipo que demostró que tiene fondo de armario y suficientes recursos para conquistar el deseado doblete, en el camino al sueño de convertirse en el primer equipo que reedita título en Liga de Campeones.

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Zidane tiene la clave para Nápoles «Es importante mantener la actitud que estamos teniendo», dice el entrenador del Real Madrid

El once será el de gala de Zidane, con Pepe ocupando el puesto que ya era fijo del lesionado Raphael Varane. Casemiro, Kroos y Modric sostendrán a un equipo que necesita del esfuerzo solidario de todos para hacer bueno el resultado de la ida.

El rival

El Nápoles recibirá al Madrid con el objetivo de remontar y lograr una hazaña histórica. Se encomendará al apoyo del San Paolo, un estadio que se convierte en un fortín en los grandes partidos europeos, donde los azzurri sólo perdieron uno de los últimos veinte encuentros disputados. Los napolitanos podrán contar con 60.240 espectadores en el San Paolo, que están preparando un gran ambiente para empujar a sus futbolistas. Sin embargo, centenares de hinchas ya empezaron a jugar su propio partido al recibir al Real Madrid en su llegada al hotel de Nápoles con cánticos que comenzaron a meter presión desde que pisaron suelo italiano.

Tras caer en el partido de ida, el Nápoles pasó por un difícil momento a nivel moral, pero el último triunfo logrado en el campo del Roma en la Serie A italiana, le volvió a dar optimismo. A excepción del defensa Lorenzo Tonelli, el técnico Maurizio Sarri podrá contar con toda su plantilla y todo apunta a que alineará al mismo once que jugó en el Santiago Bernabéu el pasado 15 de febrero. Pepe Reina, que fue uno de los protagonistas del triunfo contra el Roma, será el titular en la portería, detrás de la línea defensiva formada por Elseid Hysaj, Raúl Albiol, Kalidou Koulibaly y Faouzi Ghoulam.

Al lado del capitán Marek Hamsik en el centro del campo, Sarri podría apostar por Amadou Diawara y Piotr Zielinski, que descansaron en el partido del sábado y que son los jugadores que ofrecen mayor seguridad en el campo. En la delantera, José Callejón, exfutbolista del Madrid, Dries Mertens y Lorenzo Insigne formarán el tridente, con Arkadiusz Milik como bala en el banquillo. Los azzurri sólo remontaron una derrota a domicilio en tres ocasiones de once precedentes, y en dos de ellas consiguió levantar una desventaja de dos goles (contra el Bangor City en la Recopa UEFA 1962-63 y contra el Juventus en la Copa Uefa 1988-89). Su afición espera un partido europeo en San Paolo contra el Real Madrid desde 1987 y está determinada a empujar a su equipo hacia una remontada que entraría de forma indeleble en la historia europea del club.

Alineaciones probables

Nápoles: Reina; Hysaj, Albiol, Koulibaly, Ghoulam; Zielinski, Diawara, Hamsik; Callejón, Insigne, Mertens.

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric; Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema.

Árbitro: Cuneyt Cakir (TUR)

Estadio: San Paolo.

Hora: 20.45

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