Mientras que el número de tenistas federados decrece a nivel nacional, en el Principado se mantiene e, incluso, crece en el caso de las mujeres
10 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Pablo Carreño Busta es un joven de 25 años cuyo nombre ya resulta familiar en Asturias desde hace un tiempo. Sin embargo, sus últimas hazañas en el mundo del tenis están haciendo mucho ruido, un hecho que no ha pasado inadvertido para los medios ya no solo asturianos o españoles, sino también extranjeros. El tenista gijonés ha alcanzado la meritoria ronda de cuartos de final en el torneo de los torneos en tierra batida: Roland Garros, el recinto que otro español, Rafa Nadal, mantiene conquistado prácticamente desde su primer asalto a la arcilla francesa en 2005 a los 19 años. Precisamente, Nadal ha sido el encargado de frenar el avance de un Pablo Carreño que tuvo que retirarse lesionado en el segundo set de la contienda. No obstante, cabe destacar que el asturiano, durante su escalada hasta ubicarse entre los ocho mejores del torneo, se deshizo de figuras de relumbrón como Milos Raonic, el actual número 6 del ránking mundial. Proezas como esta están atrayendo a muchos niños asturianos que juegan actualmente al tenis para poder llegar a ser algún día como Carreño.
Así lo confirma María José Echenique, encargada de gestionar la sección de tenis del Real Grupo de Cultura Covadonga y entrenadora de Pablo Carreño durante su etapa de formación en Gijón (de los 5 a los 15 años): «Hoy en día hay mucho auge del tenis no solo en Gijón, sino en toda Asturias». La mejor muestra, como suele ocurrir, son las estadísticas, ya que en el propio club gijonés tienen registrados unos 800 socios en total en la sección de tenis de los cuales unos 170 son niños de la escuela que ya tienen su licencia para disputar campeonatos. Echenique señala que, pese a que «en Asturias las ayudas al tenis son pequeñas», las jóvenes promesas reciben un gran apoyo del Grupo «en entrenamientos y viajes».
Sin embargo, y a pesar de que tanto el club como los entrenadores están siempre respaldando a los deportistas, la entrenadora comenta que en el caso concreto de Carreño, el entorno y el sacrificio personal han sido las claves de su triunfo. «Nunca pensamos que desde un club de provincias, a diferencia de los que existen en ciudades como Madrid o Barcelona, un jugador entrase entre los 20 mejores del mundo», indica. Además, subraya que este hecho «nos ha colocado en el mapa». Echenique recuerda de la etapa en la que Carreño aún desarrollaba su carrera en Gijón, que «no siempre le acompañaron los resultados de pequeño pero era un chico muy trabajador y muy humilde». Por eso, aunque el tenis es un deporte «complicado porque estás solo», insiste en que «Pablo Carreño es el ejemplo de que, con trabajo, se puede llegar a un nivel profesional».
De hecho, muchos niños han tomado al tenista gijonés como referente en el que reflejarse y lograr seguir la estela marcada por él. Si bien es cierto que los pesos pesados como Rafa Nadal, su verdugo en París, siguen despertando las ilusiones de muchos jóvenes de poder ser como ellos algún día puesto que, por ejemplo, «Nadal ha tenido una importancia histórica en el tenis español», «muchos quieren también ser como Carreño». Incluso, a nivel de aficionados el «efecto Carreño» comienza a expanderse: «la gente se fija mucho en Pablo; ha conseguido reenganchar a la gente al tenis en toda Asturias».
No obstante, Echenique también advierte de que el tenis «no es como los deportes de equipo: todo te lo tienes que costear tú porque es un deporte en el que estás solo y que exige una financiación». Además, «tienes a tu familia como único apoyo; por eso, se necesita un entorno con la cabeza bien amueblada, ya que serán ellos quienes te acompañen a los torneos». Por otro lado, «te hace ser una persona dura pero forma mucho» debido al alto nivel de exigencia que requiere: «si no ganas partidos, no triunfas».
Según el Anuario de Estadísticas Deportivas del año 2017, el número de licencias de tenis que existen en España ha bajado en rasgos generales (más de 1.000 federados menos). En Asturias, donde hay 1.182 tenistas federados, a pesar de haber registrado también una pequeña caída, los números se mantienen prácticamente (solo hay 39 licencias menos que en las estadísticas del año anterior). De esos 1.182 actuales, unos 905 son hombres y solo 277 mujeres. Por eso, Echenique aconseja a los jóvenes tenistas que tengan «mucha paciencia y no exigirse mucho a corto plazo» y es más concretamente a las niñas a las que la entrenadora invita a que lo practiquen porque, aunque «es difícil vivir del tenis», las tenistas son las mujeres «que más facilidades tienen para poder vivir del deporte». De hecho, las estadísticas manifiestan que la cantidad de mujeres asturianas federadas ha tenido un pequeño repunte con respecto al informe del año anterior, en el que se contaban unas 267 licencias femeninas, a diferencia de los datos reflejados a nivel nacional, donde las cifras han descendido.
Uno de los causantes de que el tenis pueda perder un poco de fuelle es, tal y como constata María José Echenique, el pádel: «hay mucha competencia entre ambos deportes pero yo creo que son complementarios». Sin embargo, José Manuel González Antón, presidente del Club de Tenis Mieres del Camín, espera «que solo sea una moda». De todos modos, también confirma las sensaciones mostradas por el Real Grupo de Cultura Covadonga con respecto a la influencia de Pablo Carreño actualmente en Asturias: «ahora se habla más de tenis, sobre todo entre gente nueva que antes no se interesaba tanto por este deporte». Además, explica que «los tenistas que van saliendo siempre influyen en la juventud» y recuerda que «al igual que hubo un efecto Nadal, ahora sí que en Asturias se puede hablar de un efecto Carreño». También insiste que desde Mieres han apostado por este deporte de una manera sólida y afirma que son «uno de los clubes de España que más torneos organiza (unos 7 u 8)». Para culminar esta tarea, incluso se plantean organizar «una maratón por equipos de 3 o 4 jugadores a finales de año en la que estemos jugando hasta las 2 de la mañana, si hace falta, durante un fin de semana completo».
Por otro lado, Jorge Blanco, entrenador, extenista coetáneo de Galo Blanco y actualmente profesor en El Espartal Sport Center de Salinas, destaca que «como Nadal no hay ni habrá ninguno» y que «los niños se fijan en él». Con respecto a Pablo Carreño, Blanco achaca una falta de difusión por parte de los medios de unos méritos «que son para quitarse el sombrero y que tendríamos que valorar muchísimo más». Mientras que «Nadal sí que repercute con fuerza, Carreño solo sale un día en la televisión durante un minuto». Además, recuerda que «antes de Fernando Alonso casi nadie se fijaba en el automovilismo en Asturias». Por eso, señala que, si se publicitasen más las hazañas del tenista gijonés tal y como se hizo con el piloto, habría un mayor seguimiento del tenis y, por ende, Pablo Carreño se convertiría en un ídolo de la talla del tenista balear para los niños.