Cuando uno presencia un partido como el de España, con este nivel en ataque y defensa e intensidad, piensa que solo Estados Unidos podría pararnos. El resto, no. Para la final no espero otra cosa, aunque un partido es un partido y puede haber un accidente porque esto es deporte, pero realmente pienso que cuando hay un equipo que es tan superior y además tiene todo el talento individual, solo queda pensar qué gusta da verlas jugar.
El nivel de cohesión es lo que más me satisface, con ese ritmo, la rotación, el juego distendido, la solidaridad y respeto a las decisiones de cada jugadora (que todas secundan). La amistad es uno de los valores que transmite esta selección.
Hay ocho jugadoras que forman un bloque increíble, al que suman una importante aportación las que no juegan tanto.
Además, tácticamente es difícil que algún otro equipo nos pueda parar, porque tanto por la capacidad individual y colectiva como por el nivel de preparación de Lucas Mondelo, todo parece estar controlado. Es un excelente estratega y eso se traduce en estos resultados.