El relevo de las cuentas pendientes

Usain Bolt vive su último día como atleta participando en las series del 4x100 y Estados Unidos necesita resarcirse de una racha de diez descalificaciones desde 1995


redacción / la voz

Hoy es el último día para Bolt. Ahora de verdad. Usain se despide del atletismo como el más grande de todos los tiempos, y lo hace con dos últimas carreras para la historia. Porque esta vez el hombre más rápido del planeta estará en la calificación del relevo 4x100 (12.04 horas, Teledeporte y Eurosport) y si nada se tuerce (tiene que entrar entre los tres primeros de cada serie o firmar una de las dos mejores marcas de la repesca) en la final de las 22.50 horas. Una hora señalada en rojo en el Mundial de Londres.

Para Bolt el relevo corto se ha convertido en un desafío para curar las secuelas de la única derrota en su vida deportiva en los 100 metros del pasado sábado, pero igual de reivindicativa debe ser la prueba para Estados Unidos, que ha recuperado el trono de la velocidad pero que arrastra una sonrojante trayectoria en el relevo, acumulando diez descalificaciones desde 1995. La última, en los Juegos de Río por adelantar el relevo con respecto a la zona indicada.

«Me encanta correr relevos y físicamente estoy bien, es solo un poco de dolor, nada que no se pueda arreglar con algunos masajes. Me lo estoy tomando con calma», comentó Usain, que arrastró molestias en los días posteriores a su bronce en los 100 metros, dolencias que no le impedirán correr esta mañana el relevo. El rey de la velocidad será el cuarto relevista de Jamaica en la segunda serie. Corriendo por la calle tres Tyquendo Tracey asumirá la primera posta, para luego entrar en acción Julian Forte -que ha brillado en este Mundial- y Michael Campbell, que será el encargado de entregar el testigo a Usain. El objetivo debe ser asegurar la final sin gastar demasiadas fuerzas.. Bahamas, Francia y Canadá serán algunos de los rivales a tener en cuenta en la segunda serie.

Estados Unidos correrá en la primera (nueve minutos antes). Lo hace contra su historia pero con el aval de un equipo de primer nivel y del triunfo en el Mundial de relevos celebrado en la primavera pasada. Porque Justin Gatlin y Coleman, oro y plata en los 100 metros, son dos bazas seguras, a los que incluso podrían reservar los americanos para la final teniendo en cuenta su tremendo fondo de armario.

Pero la mochila del negro pasado es muy pesada para Estados Unidos, incapaz de ganarle a Jamaica en la última década. Fue en Osaka en el 2007 cuando Bolt, que corrió la segunda posta, todavía no había explotado. Aun así, Asafa Powell, ahora ausente y que había sido el cuarto relevista, entró a tan solo 0.11 segundos del oro.

Desde entonces todo han sido derrotas, muchas por las descalificaciones (siete en mundiales, dos en Juegos y una en el mundial de relevos). El año pasado en Río no le sirvió de nada una concentración del cuarteto meses antes de viajar. Ahora que han recuperado la hegemonía en la velocidad la pista le da una nueva oportunidad. Justo el día que Bolt se despedirá para siempre en un estadio calzado con botas de clavos. En un duelo con aroma a revancha. Para un jamaicano y para todos los americanos.

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