Froome también sabe sufrir

El británico cedió 42 segundos con Nibali en una etapa ganada por Denifl y en la que Contador se quedó a las puertas de la victoria


Redacción / La Voz

Stefan Denifl (Aqua Blue) logró en el alto de Los Machucos la victoria más importante de su carrera, resistiendo al empuje de Alberto Contador en la infernal subida al inédito puerto cántabro. El austríaco logró gestionar la ventaja con la que inició la última ascensión el grupo de escapados del que formaba parte para llevarse una victoria de prestigio, en una etapa en la que Froome se mostró humano y tuvo que sufrir para no ceder el maillot rojo ante un Nibali que le recortó 42 segundos y se coloca ahora a solo 1:16 del británico en la general.

Se las prometía felices el del Sky después de conseguir su segunda victoria de etapa en la crono de Logroño y ampliar la ventaja sobre sus rivales. Pero la Vuelta, en la que el triunfo se le ha resistido en sus cinco participaciones anteriores, le tenía reservada una dura trampa de la que logró salir vivo, aunque tocado.

De inicio, el Sky volvió a optar por dar alas a una fuga de seis ciclistas en la que figuraba el, a la postre, vencedor de la etapa junto a otros corredores como el español Dani Moreno (Movistar). Pero cuando la diferencia se acercaba a los diez minutos, el Astana de Miguel Ángel López decidió tomar las riendas contando después con la colaboración del Bahrain de Nibali y el Orica de Chaves.

Con la carrera ya lanzada, la diferencia de los fugados fue reduciéndose rápidamente, llegándose al pie de la última ascensión con el grupo principal con escasamente minuto y medio de desventaja tras producirse algunos movimientos de hombres importantes, pero alejados en la general, en el puerto de Alisas. Y ya desde las primeras rampas, de porcentajes imposibles y bajo una climatología que dotó de mayor épica a la etapa, Contador volvió a demarrar sin mirar atrás.

El pinteño se fue primero con Miguel Ángel López (Astana), pero esta vez fue el del Trek el que sacó de punto al colombiano. Y sintiéndose como en sus mejores tardes, se fue a por una victoria que finalmente se le escaparía espoleado por un público entregado al madrileño.

Mientras tanto, por detrás Froome dio muestras de debilidad, descolgándose del resto de favoritos a las primeras de cambio. Nibali, consciente de que estaba ante su gran oportunidad, intentó abrir brecha con el británico junto a otros gallos de la general como Zakarin. Pero, un día más, Froome contó con la inestimable ayuda de un Sky, con Mikel Nieve a la cabeza, que le permitió minimizar la pérdida de tiempo en meta y mantener, todavía con más de un minuto de margen, el maillot rojo de líder.

En la jornada del jueves, el pelotón afrontará una etapa de media montaña de 169 kilómetros entre Suances y Santo Toribio de Liébana (Teledeporte-La 1, 14.45 horas), con la meta situada en el alto de un puerto de tercera que, sobre el papel, no parece propicia para que haya diferencias entre los favoritos. Pero, en una Vuelta en la que apenas ha habido días de transición, y con la general tan apretada, no sería descartable que haya sorpresas.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Froome también sabe sufrir