Villar trazaba un plan para que su hijo le sucediera en la federación

Las grabaciones de la UCO desvelan que Gorka habría decidido dar el paso

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redacción / la voz

Villar ha estado al frente de la Federación Española de Fútbol casi treinta años. Y aunque no contemplaba que su final iba a ser tan abrupto ni tan cercano, ya maniobraba para que en el futuro otro Villar presidiera la entidad. Concretamente, para que su hijo Gorka le relevara en el cargo. Tal cosa se deduce de las grabaciones que la UCO, a las que ha tenido acceso La Voz, realizó al hijo del bilbaíno no demasiado tiempo antes de que estallara la Operación Soule y tanto el padre como el hijo fueran detenidos.

La posibilidad de que Gorka heredara el trono de su padre ya se había comentado en ambientes federativos. De hecho, el propio Gorka, sin cargo alguno, actuaba como si fuera un alto directivo y disponía de recursos a su antojo o necesidad. En una de las conversaciones interceptadas por la Unidad Central Operativa, el hijo del dirigente habla con Jordi Pallares, quien trabajó en su momento para Joan Gaspart y que durante las elecciones colaboró con la familia Villar. Y en esa llamada, Gorka habla sobre el «relevo de futuro».

«No, si hace 15 años que ya te lo dije yo -cuenta Gorka que le comentaba su padre-, que si te hacías directivo ibas a tener un futuro brillante en el fútbol español, pero... nunca llegamos a hablar de algo tan específico como lo que el otro día hablamos, no?». La conversación sigue y llega a otro punto en el que Gorka parece haber decidido dar el paso: «Entonces yo le dije 'bueno, pues que sepas que yo estoy dispuesto, pero tenemos que pensar bien la estrategia, porque la cuestión aquí más importante es tener una estrategia para que no se nos vuelva en contra la idea'. Hay que pensarla bien. Entonces él me dijo, insistió en el tema de que cree que sería bueno que entrase en alguna comisión de alguna federación. Y la única federación que yo tengo cerca de casa es la madrileña. Y yo, lo que le dije es que ese tema no lo tenía tan claro, porque no tenía tan claro si eso era una solución, porque le dije, 'mira, hace doce años probablemente sería la solución, o hace quince años, que yo me hubiese hecho directivo y hubiese tenido una carrera como directivo. Pero en aquel momento nadie pensaba que lo que estaba haciendo era por un tema de sustituirle. Todavía en aquel entonces se pensaba que ibas a estar muchísimo más tiempo, que no se sabía cuánto más. El tema es que si nosotros hacemos eso y vamos a donde una federación, la madrileña, y le pedimos que nombren miembro de una alguna comisión o algo por el estilo, no sé hasta qué punto puede ser algo contraproducente porque aquí la gente enseguida piensa. Y hasta puede pensar que lo estamos haciendo justamente por eso'».

A Villar le parecía importantísimo que su hijo se ganara la aceptación de todos los directivos. «Él me insistía mucho, que lo que yo tengo que conseguir es que me vean como un igual a ellos, como un miembro de su grupo, porque ahí es donde radica toda la cuestión. Entonces mi padre ahí cree que para me vean plenamente como un miembro de su grupo me tienen que ver como directivo, y entonces yo le dije, ‘‘mira, pues hay que pensarlo bien porque también fíjate yo tengo que sacar adelante mi despacho, luego te estoy ayudando a ti con todo esto y si ahora encima me meto en una tema de federación autonómica y me pongo a trabajar allí cuando no sabemos si son tres años o siete, el desgaste que yo puedo sufrir es tremendo y entonces tenemos que tener claro de que esa es la mejor vía y la más adecuada’’».

Contactos para presionar al TAD y que no repitiese las elecciones: «¿Sabes que soy muy amigo de Lete?»

Villar temió durante semanas que el TAD aceptase la reclamación de Jorge Pérez, su rival por la presidencia de la RFEF, para tumbar todo el proceso electoral por las numerosas irregularidades detectadas. Por eso inició una serie de contactos de forma personal para asegurarse de que a nivel político se ejercía presión sobre el TAD. Y gran parte de su entorno se involucró en los manejos y el intercambio de favores. Así lo revelan las escuchas registradas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y recogidas en el sumario de la Operación Soule.

Días antes de la resolución del TAD, Villar recibe una llamada de Marcelino Maté, presidente de la territorial de Castilla León y uno de sus hombres de confianza durante su larga etapa. Comienzan hablando de los resultados conseguidos en la composición de la asamblea. Y Maté viene a plantear si el secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, puede influir en el resultado de la votación del TAD.

-Maté: Vamos a ver... ¿Influye algo el secretario de Estado para el Deporte?

-Villar: Bueno, el secretario de Estado no es que influya... Es que creo que si anula el Tribunal Administrativo del Deporte, que depende de él... Eh..., se va a armar un cristo terrible.

-Maté: ¿Depende de él?

-Villar: Bueno... Depende... Él no decide, él no decide, decide el Tribunal Administrativo del Deporte... Pero... Pero sí.

-Maté: A ver... Yo te voy a decir una cosa... ¿Sabes que soy muy amigo de él?

-Villar: Sí... Sí... Sí...

-Maté: ¿Sabes que creo mucho en ti? Y quedamos... ¿te acuerdas? Te llamé porque él quería comer contigo... ¿Eh?

-Villar: Sí... Sí.. No, yo me llevo bien con él, ¿eh? Pero ellos están presionando mucho....

En el transcurso de la conversación, Villar apunta que tiene miedo de que el TAD meta la pata y le haga repetir las elecciones.

-Maté: Pero te quiero decir, si Lete tiene el... Osea...

-Hombre, yo digo que no tiene el poder de decidir, pero tiene una cosa muy importante que la Iglesia Católica ha tenido durante siglos en la historia de España, influencia (ríe).

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