Un partido más allá del fútbol en Cataluña

El Madrid visita al Girona en medio de un ambiente enrarecido por la situación política

COLPISA

La cuestión catalana lleva al Girona-Madrid de esta tarde a trascender sobre el resto de compromisos de la décima jornada de Liga. El fútbol no es ajeno a la tensión política y había temor por el posible recibimiento hostil que pudiera sufrir el equipo madrileño, uno de los emblemas del deporte español y equipo de cabecera de Mariano Rajoy, en el estadio de Montivili y en la ciudad donde había gobernado como alcalde Carles Puigdemont. Sin embargo, desde los organismos y los clubes implicados nunca se expresó este miedo de manera oficial.

Visitan los blancos por primera vez el estadio de este club recién ascendido a Primera, que desde que se sorteó el calendario tiene marcada la fecha como una de las citas más esperadas por sus aficionados. Prueba de ello es la rapidez con que se agotaron las entradas que se pusieron a la venta para ver al vigente campeón de Liga y Champions. Pero lo que se antojaba una fiesta del fútbol ha dejado paso en los últimos días a la preocupación, llegando incluso a temerse por la celebración del encuentro por motivos de seguridad. La Liga se apresuró ayer a salir al paso, mientras garantizaba el normal cumplimiento de la jornada pese al viciado ambiente.

El Madrid llegó anoche a Gerona sin incidentes, pero en medio de fuerte presencia policial. Ya era conocido que la expedición no iba a desplazarse en su autobús oficial, no solo porque se trata de una medida de seguridad que ya toma de forma habitual en los clásicos contra el Barcelona en el Camp Nou, sino porque el vehículo se encuentra camino de Londres, donde los blancos juegan el miércoles en la Champions. Sí acompañará al equipo Florentino Pérez en una muestra más de la normalidad que se quiere dar al encuentro. Zidane restó importancia al contexto del choque y aseguró que él y sus futbolistas se lo toman como cualquier otro. «Solo veo una cosa, el partido de mañana, y nada más. Sé que hay mucho ruido pero no me voy a meter en este asunto. Solo pienso en el partido, en lo que vamos a hacer en el campo. Ninguna noticia, todo con normalidad», manifestó en la previa.

También su homólogo del Girona, Pablo Machín, añadió sensatez a la polémica. «No había ningún motivo para generar alarma. La afición del Girona es superrespetuosa, supercívica y está deseosa de ver fútbol de Primera División. El partido será una fiesta. La motivación está garantizada. Todos los jugadores esperan partidos así», dijo.

Trascendencia

En lo que no parece haber dudas es en que gran parte de la hinchada local aprovechará la trascendencia que supone tener al Madrid como rival para apoyar la independencia catalana con banderas y cánticos, tal y como ya ocurrió en los encuentros que el Atlético y el Barça disputaron en Montilivi durante estos dos primeros meses de competición. A raíz de la consulta del 1 de octubre, el Girona se había mostrado a favor del derecho a elegir, pero no se había manifestado sobre una hipotética Liga sin equipos catalanes como el Barcelona, el Espanyol o el propio cuadro gerundense. «Si se produce la independencia de Cataluña, la Ley del Deporte es muy clara y solo permite jugar en la Liga a equipos españoles», había avisado Tebas hace unas semanas. Hoy el fútbol y la política se entremezclan.

Zidane recurre a los titulares, pese al próximo choque de Wembley, y Stuani vuelve en los locales

En el plano deportivo, la plantilla rojiblanca intentará poner fin a una racha de tres jornadas seguidas perdiendo en casa. En cuanto al once de Pablo Machín, las principales novedades pueden ser el central zurdo Marc Muniesa, ya completamente recuperado de su lesión muscular, y el delantero uruguayo Cristhian Stuani, que se perdió el encuentro contra el Deportivo por acumulación de tarjetas.

El Madrid llegará a Cataluña sin su autobús oficial, centrado en lo deportivo tras aislarse de todo lo político que rodea su visita como uno de los emblemas del fútbol español El estreno en Copa permitió a Zidane dar minutos a los jugadores de la segunda unidad en Fuenlabrada y descanso a sus titulares. Regresarán a un once en el que siguen sin poder entrar Keylor Navas, Dani Carvajal, Mateo Kovacic y Gareth Bale por lesión.

Benzema y Ronaldo

La recuperación liguera del equipo de Zidane, que ha ido escalando posiciones hasta la tercera plaza y está obligado a ganar para seguir el ritmo de Barcelona y Valencia, pasa por extender su buena dinámica en un estadio donde nunca jugó y en el que Cristiano Ronaldo quiere mejorar su bajo promedio goleador liguero para sumar una nueva víctima a su larguísima lista de equipos a los que dejó su sello. La vuelta a la titularidad de Karim Benzema es un alivio para el portugués, que ante el Eibar no disfrutó como nueve.

Junto a Kiko Casilla que seguirá cubriendo la baja de Keylor, regresarán a defensa Varane, Sergio Ramos y Marcelo. La duda radica en el lateral derecho, donde Achraf parece recuperado del golpe que sufrió en Fuenlabrada y Nacho puede ser la opción elegida por Zidane. Asoma Wembley en la Liga de Campeones, donde Zidane tirará de veteranía en una posición sin Carvajal. Dirigirán desde el centro del campo Casemiro, Modric y un Kroos que se ha ausentado en dos partidos consecutivos, algo inédito estando en condiciones de jugar. E Isco pondrá la magia en la media punta.

Alineaciones

Girona: Bono; Maffeo, Juanpe o Jonás Ramalho, Espinosa, Muniesa, Aday Benítez; Pere Pons, Aleix García o Àlex Granell, Borja García, Portu; y Stuani.

Real Madrid: Casilla; Nacho o Achraf, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco; Benzema y Cristiano Ronaldo.

Árbitro: José Hernández Hernández (Comité canario).

Horario: 16.15, beIN LaLiga.

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