Imputan al «barón» cántabro por la desaparición de 210.000 euros

Seis presidentes de territoriales están ya investigados por Pedraz, el último, recién nombrado por Larrea, mientras el CSD demora su actuación


REDACCIÓN / LA VOZ

Durante dos años y dos meses 210.000 euros de dinero público para la construcción de campos de fútbol en Torrelavega estuvieron desaparecidos. Así se sabe desde hace tiempo. La forma de cómo se evitaron toda clase de explicaciones con maniobras dilatorias la recoge la investigación del caso Soule, por el presunto desvío de decenas de millones de euros. Parte de esa documentación, a la que tuvo acceso La Voz de Galicia, lleva ahora al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz a imputar al presidente de la Federación Cántabra de Fútbol, José Ángel Peláez. Engrosa así la larga lista de directivos investigados en la Soule.

Pero la caída de Peláez no es una más. Fue uno de los más estrechos colaboradores de Ángel María Villar, y también uno de los que en los últimos meses lo abandonaron. El dirigente de la territorial cántabra lo intentó incluso convencer para que dimitiera. Sin éxito. Como todos. Pero Peláez, además, está en todas las salsas. Figuraba como uno de los posibles aliados del presidente de la AFE, Luis Rubiales, para consumar su traición a Villar y asaltar el poder a través de una moción de censura. Y desde el miércoles pasado cambió de bando, tras la jugada del presidente interino, Juan Luis Larrea, de ofrecer a los fieles a Rubiales los mismos puestos para ganarse su apoyo. Por eso a su condición de asambleísta, presidente de la Cántabra y directivo une ahora su puesto como presidente de la Comisión de Tercera de la RFEF.

Su imputación cuestiona los nombramientos de Larrea, que ya nombró vicepresidente al histórico villarista Marcelino Maté, investigado por el caso de supuestas ayudas irregulares al Marino y el Recre. Además, mantiene en su directiva, pese a que un día presentaron su dimisión y al día siguiente la retiraron, a otros cinco investigados en la Soule, los asambleístas y presidentes de territoriales Vicente Muñoz (Valencia), Jacinto Alonso (La Rioja), Diego Martínez (Melilla), Antonio García Gaona (Ceuta) y José Miguel Monje (Murcia). A principios de octubre, el CSD recibió un informe de la Abogacía del Estado sobre la oportunidad de pedir al TAD que expedientase a esos cinco dirigentes, como paso previo a su suspensión. Así había hecho ya en julio el CSD con Villar. Pero su comisión directiva aplazó la decisión, al entender que el escrito de la Abogacía del Estado no era concluyente. ¿Qué hizo José Ramón Lete? Pedir otro dictamen. Y ahí sigue la decisión dormida, mientras los cinco investigados conservan sus cuotas de poder.

El posible desvío hacia la Mutualidad

En las diligencias previas de la Soule se recoge como 210.000 euros procedentes del dinero de las quinielas fueron entregados por el CSD a la RFEF para que la Federación Cántabra los destinase de forma inmediata al Ayuntamiento de Torrelavega para unos campos en Tanos. Porque el consistorio era el que iba a hacer las obras.

Mientras el ayuntamiento y el CSD pedían explicaciones a la federación española ya desde el año 2015, esta no contestó hasta febrero del 2016. Después, alegó que el ayuntamiento incumplía el convenio, pero no devolvía el dinero. No lo hizo hasta el 6 de mayo del 2016. Dos años y dos meses después de haberlo recibido. ¿Qué hizo mientras con los 210.000 euros?

Para averiguarlo, Pedraz reclama los movimientos de la cuenta donde se hizo el ingreso para saber si se movieron durante esos 26 meses. Y también exige al ayuntamiento la documentación sobre el tema.

De hecho, ya el 14 de marzo del 2016, el CSD advertía a la federación española de las irregularidades al no haber justificado convenientemente la demora en el pago de una subvención finalista ni aportar sus motivos: «Existen indicios de un posible quebrantamiento de la finalidad de la subvención, contraviniendo con ello la Ley General de Subvenciones». El pago se demoró otros dos meses, y el equipo de Miguel Cardenal descubrió otra posible irregularidad tras una denuncia. Por lo que trasladó de nuevo a la RFEF en septiembre del 2016 otra pregunta: «Si los fondos utilizados por la Federación Cántabra son los originalmente otorgados o han sido repuestos a posteriori. y en este último caso cuál fue el destino de los mismos. En un escrito recibido en este organismo se denuncia el desvío de estos fondos a otros fines, en particular hacia la Mutualidad de Futbolistas Cántabra».

Pedraz sigue ahora la pista de esos movimientos. De hecho, un escrito del CSD del pasado mes de agosto alude a una conversación entre el entonces tesorero de la federación, Larrea, y el vicepresidente, Juan Padrón, que recoge un auto de la Audiencia Nacional. «[Peláez] le ha dicho que si no se lleva él el dinero y lo mete en su cuenta, que no lo quiere, a lo que Padrón le responde: ‘‘Él quiere el dinero para manejarlo él, para hacer lo que quiera... como lo hizo con Torrelavega’’».

Peláez dejó perlas en las escuchas recogidas en el auto de ingreso en prisión de Villar. En una conversación del 19 de junio, le dice al dirigente vasco que apartó 5,2 millones del presupuesto de la RFEF para que, en virtud de su cargo, los usase como quisiese, «para lo que se te ponga de los huevos», espetó.

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